Para no olvidar… ¡en tu día, mujer!

Seguramente muchos hombres en algún momento se han preguntado porqué existe un día de la mujer, y en todo caso, porqué no se instaura uno para ellos también. Y no, no se trata de una nueva forma de discriminación o porque nos sintamos mejores que ellos. Se refiere a algo mucho más simple: a no olvidar. ¿Pero qué?

A no olvidar que un día tuvimos que escondernos para poder ganarnos la vida de una manera digna. Que deseábamos poder elegir a quién nos representaría en el gobierno y nos costó conseguirlo. Que alguna vez, mujeres como nosotras, tuvieron que pelear para defender el deseo de entregarnos a una vocación y por tanto, asistir a la universidad y obtener un título. Que nos era negado el hecho si quiera de hablar en voz alta en una reunión social. Ahora todo esto no te parece tan normal, ¿cierto?

Tal vez ahora no tengamos que luchar por logros tan concretos o increíbles (en algunos lugares del mundo mujeres como tú o como yo siguen luchando por cosas muy básicas) pero seguro tenemos una nueva batalla que muchas veces está dentro de nosotras.

Aquella que tiene que ver con tratar de demostrar todo el tiempo que podemos ser lindas y femeninas sin dejar de ser al mismo tiempo inteligentes; que podemos ser mamás, pero también buenas profesionales (sin sentirnos culpables por dejar a nuestros hijos por unas horas); que no necesariamente seremos madres (si así lo decidimos) y no por eso seremos menos mujer o nos habrá faltado realizarnos.

Aún luchamos contra estereotipos, ideas preconcebidas o prejuicios. Recuerdo que un ex novio alguna vez me dijo que una mujer guapa no necesitaba ser inteligente. ¿A qué se refería? ¿A que la vida es más fácil de esa manera? No, no lo es, tal vez al contrario, tal vez las mujeres físicamente  bellas tengan que hacer el doble de esfuerzo para demostrar que también son sabias y son súper capaces.

Y tal vez a veces escuchamos esas voces que nos hacen creer que no somos tan competentes, que pecamos de “irracionales” (¿ya te lo dijeron?), que somos demasiado complicadas y sensibles y nos permitirnos creerles. Tal vez lo único que deberíamos hacer es aceptar: sí somos sensibles, a veces un poquito irracionales, y sí bastante complicadas, pero en eso consiste nuestra sabiduría. ¿Lo dudas?

Es justamente ser así lo que nos permite ser también altamente compresivas, ponernos en el lugar del otro para entendernos, hacer mil cosas al mismo tiempo, abrazar a un amigo que lo necesita sin que lo haya pedido, y perdonar cuando sea necesario. Así que si hasta ahora no lo has pensado, felicítate a ti misma por ser tan “mujer”, por hacerte bolas por las cosas, por no ser tan práctica como los hombres y ¡celébralo!

Dos amigas que me regaló la vida hace más de 10 años se reunirán conmigo hoy para ponernos al día, reírnos de todo lo que nos ha acontecido desde que nos conocemos y más que nada disfrutar de la libertad que ahora poseemos como mujeres, ya sea como madres, estudiantes, profesionales, el papel (o los papeles) que hemos decidido desempeñar. Y no porque alguien lo decidió por nosotras (como sucedía hace décadas), sino porque nosotras lo quisimos.

No necesitas hacerle recordar a nadie que hoy, 08 de marzo, es día de la mujer, pero sí es muy importante que tú lo recuerdes y estés muy orgullosa de serlo. ¡A tu salud!

Imágenes: denshanime, muypymes, palabrademujer, vanidades

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