La magia de ser madre… ¿cómo será?

Sí, siempre me pregunto cómo será estar embarazada, cómo se me verá, qué se sentirá cuando comience a patear el bebé… Estoy absolutamente convencida de que quiero ser madre en algún momento pronto y sentirme tan feliz como mis amigas Nela y Chiara (que han dado a luz hace poco), dar de lactar, ver crecer a mi bebé, que me diga ‘mamá’, corretear juntos y limpiarle las babas.

Recuerdo cuando ellas me contaron que estaban embarazadas, cuando vi que sus pancitas iban creciendo, que tenían antojos, cuando me contaban que se morían de sueño… Y el día que vi a las bebitas recién nacidas en sus cunitas, no podía creer que se acababan de convertir en madres y que habían traído a la vida a esas dos linduras, tan chiquititas y frágiles…

Ser mamá, ¿cuán duro sería?

Partiendo desde la frase que dicen las abuelitas, “aprovecha y duerme todo lo que puedas ahora que estás embarazada, porque cuando des a luz, no vas a poder”, una, que aún no es madre, se pone a pensar en lo difícil que podría ser tener hijos. Te aterra, te da pánico.

Sin embargo, en el momento en el que ves que mujeres cercanas a ti son tan felices despertándose en la madrugada o preparando papillas para un pequeño ser que depende de ellas, notas que esas frases con las que te asustaba tu mamá no eran más que palabras que quería grabar en tu mente, seguramente para que no ‘metas la pata’ antes de tiempo.

Creo que sí debe ser duro, pero también muy gratificante. Nela me dice que esa sonrisa de Ale después de comer o luego de su baño diario, es el mejor regalo que le puede dar; Chiara carga en sus brazos a una llorosa Olivia y, milagrosamente, se calma, deja descansar sus pulmones, la mira y retorna la paz al ambiente.

La felicidad de tu hijo, es tu felicidad

Y el dolor, también. Es como una extraña conexión madre-hijo; he leído que es tan grande esa conexión que, incluso, cuando están a kilómetros de distancia, algunas mamás presienten que sus pequeños (porque, claro, siempre serán sus pequeños) están en peligro o que no la están pasando tan bien. Qué increíble, ¿no? Parece como si ese sexto sentido femenino se desarrollara a una máxima potencia.

En cada logro, cada lágrima de felicidad, cada paso más en la vida, en todo, por más pequeño que sea, las madres pueden verse identificadas, sentir que hicieron bien las cosas, que fueron una fuente de inspiración para sus hijos.

¿Por qué algunas mujeres no quieren ser madres?

Conozco a mujeres que se niegan rotundamente a ser madres, que sienten que no es algo que necesiten hacer en la vida. Carolina, por ejemplo, es una de ellas, y siempre dice que un hijo le quitaría tiempo, que no le dejaría hacer todo lo que tiene pensado, que el dinero que gana no lo podrá utilizar para sus gustos; que no podría viajar, que no podría seguir siendo independiente, ni dormir hasta tarde los domingos. Carolina tiene pareja hace casi 10 años y ya conviven.

Creo que Carolina, en parte, tiene razón, pero el tema pasa por que, al ser madre, reemplazas una cosa por otra: dejas de preocuparte por tus necesidades y empiezas a criar a un ser que depende enteramente de ti. Las noches ya no son de baile y discotecas, sino de lactancia y canciones de cuna. Chiara me cuenta que su bebé ha sido el regalo más grande del mundo y que si la vida se lo permite, tendrá dos hijos más en poco tiempo; “ver cómo crece y que me diga ‘mamamama’, hacen que me derrita”, me dice.

El miedo al cambio puede ser una razón por la que algunas mujeres no quieren ser madres, porque la llegada de un integrante más a la familia genera una transformación en los hábitos, más que nada de la mujer (y más aún si eres madre soltera), sin embargo, no creo que ese cambio sea para mal. Y sí, cansa, agota ser mamá y estar todo el día trabajando en casa para la felicidad del hijo, pero Nela y Chiara no cambiarían la experiencia por nada, se les nota en los ojos.

Recuerdo que la primera vez que sentí a un bebé patear fue en la barriga de mi amiga Nela. Puse mi mano en su vientre y esperé alguna reacción. De pronto, la bebé me pateó tan fuerte, que mi mano dio un salto. Me puse a llorar de la emoción. Si fue así en ese momento, ¿cómo será cuando sienta esas pataditas desde dentro de mí? ¡Qué mágico!  Este domingo será el primer Día de Madre de Nela y Chiara, y estoy segura de que va a ser extraordinario.

¡Feliz día a todas, mamás!

Imágenes: PregnancyAndBaby, LaGringaJoya, FBCCOVE, ValkyrieChildbirth.

Compartir



Acerca del autor

Escrito por Malena Rivera

Me encanta escribir. Soy periodista y editora de contenido de Mujer Activa. Me muero por Hello Kitty, la moda, las carteras, los perfumes y los zapatos, y soy feliz cuando me toman fotos.

2 Comentarios Dejar un comentario ›

  • cecia
    Septiembre 27, 2012

    me gusto mucho lo que dice este parrafo, es lo que he pensado y todas las preguntas que me hago, hace muy poco supe que sere madre y eso me tiene muy feliz, estoy muy ilucionada por mi bebe. yo siempre dije no tendre hijos, solo sobrinos ya que tengo dos y son mis amores, pero ya ven cambie de opinion y aqui estoy, con casi 10 semanas y muyyy feliz.

Escribe un comentario