Rosa Gutiérrez: “El sueño por el que creamos nuestra empresa tiene que estar presente”

Rosa Victoria Gutiérrez prefiere que la llamen Vicky simplemente. Ella ocupó el segundo puesto del VII Premio de la Mujer Microempresaria que organiza la Financiera Crediscotia. Se hizo acreedora de 15,000 nuevos soles y una mini laptop, además de un curso gratuito de cuatro días seguidos en la Universidad Pacífico junto con las otras 25 finalistas .

Rosa Gutiérrez y su hijo Rolly han participado en diferentes ferias.

En el 2010 se inició con la venta de trufas, chocotejas y cupcakes. Su hijo Rolly, quien tiene Síndrome de Down, fue la razón principal para comenzar. Pero el proceso ha superado sus expectativas. Ella describe su negocio como una empresa familiar inclusiva, pero tuvo que organizarse y seguir varios pasos cuando se dio cuenta que podía desarrollarse mucho más de lo que pensó.

Hace unos días se enteró que era ganadora del concurso y nos concedió una entrevista para conocer cómo ha vivido esta experiencia. Nos recibió en su casa, conocimos a Rolly y a su madre, quienes han tenido mucho que ver desde el comienzo con la realización de la empresa “Delicias de Rolly y Vicky”. Incluso pudimos probar algunos de sus productos que, no nos queda duda, son de la mejor calidad.

¿Cómo llegas a ganar el Premio de la Mujer Microempresaria?

Siempre repito lo mismo pero es importante. Tú puedes imaginarte a las 16,683 personas que se han presentado con sus propios sueños, sus propias empresas, que solo han decidido salir adelante. De pronto surge un concurso. Uno se pregunta si la llamarán, si ganará o si verán mi historia. Cuando recibí la llamada de Andrea, una de las organizadoras, y me dijo que estaba entre las tres finalistas de Lima, le dije: “Espera que me siente”. Y me dijo, no haga nada aún. No, le dije, ya han visto mi historia.

Ya era bastante para usted.

Era algo increíble. Me dijo que me daba una semana para arreglar algo si lo deseaba en mi presentación. Me puse a ver cómo era la historia de las otras personas que habían ganado antes y noté que tenían una hoja de vida. No decían cuánto habían ganado, ni cuánto facturaron sino cómo habían hecho el esfuerzo para llegar hasta aquí, qué las había motivado. Así que añadí esa parte. Y ha sido la versión de todas las que estuvimos allí, de las 25 finalistas, ganadoras regionales, eso fue lo que nos importó: que alguien nos leyó. Yo por lo menos tuve que volver sobre los años, cuando mis hijos estaban chicos, los problemas que he tenido, pero decidí enfrentarlos de una manera positiva. Podría haber puesto, “terminó mi matrimonio”, “me pasó aquello”, pero yo pensé en lo que había sacado de esto, o sea la experiencia positiva.

Me sirvió para coger mi pasado y decir: “ya, ya lo llené, ya lo zamaqueé, ahora todo esto queda de lado, porque todo esto ha hecho posible a la Vicky de hoy” Cuando uno se inscribe en un concurso piensa que va a ganar. Cuando vi la cantidad de personas que se presentaron el año pasado y me dijeron que calculaban que para este año habrían cerca de 20,000, ahí dije: “Bueno, ya lo hice”. Y cuando hubo la reunión de las 24 ganadores regionales (la de Huancavelica no pudo venir), fue sorprendente.

En los diferentes cursos que tuvimos nos fuimos presentando. Cada una contó su historia. En los almuerzos y desayunos teníamos oportunidad para conversar, incluso un día salimos a pasear. En esos días, hice un mapa mental con aquellas que ocuparían el primer puesto, el segundo y el tercero, lo que yo suponía. Me dije que yo ya había ganado al estar entre las 25 y lo único que me quedaba era disfrutarlo. Para mí, ya no iba a tener otro premio porque tal vez muchas de ellas han pasado necesidades. Yo siempre he tenido ropa y comida, es decir mis esfuerzos, mis luchas, todo lo que he hecho ha sido para salir adelante, no ha implicado lo que para otras personas que no tenían un pan en su mesa. Eso a mí me parecía tremendo. Cuando escuché “segundo lugar”, casi me da un infarto, y salí con mi colita detrás de mí, mi hijo Rolly. Él cogió el micrófono y dijo: “Te felicito, estoy orgulloso de ti, aplausos por favor”. Fue un momento muy emocionante, difícil de describir.

Mis padres también estuvieron presentes en la premiación. Esa fue otra de las cosas que han sido importantísimas en este concurso: el apoyo que sentimos de la entidad Crediscotia. El día 23 que estábamos en medio de los cursos era cumpleaños de Rolly. Mi hijo sueña todo el año con su cumpleaños y siempre le hacemos todo lo que te puedas imaginar. Me dijeron que ese día podía compartir el almuerzo con nosotras. Todas las señoras maravillosas cantándole “Happy Birthday”, “Las Mañanitas”, dándole un regalo. En la mañana temprano yo lo había llamado a cantarle pensando que no iba a verlo después. El grupo de Crediscotia permitió que estuviéramos juntos, eso no tiene precio para mí. Detrás de esta empresa, hay una humanidad. Todo lo que me iba a angustiando, se fue solucionando.

Ha sido una gran experiencia, en todo sentido, incluso por el lado humano.

Sí. La verdad es que en todo esto no siento que competí. Hemos sido parte de un grupo de mujeres y hay más, solo que muchas de las más de 16,000 no deben saber cómo hacer notar su historia. Si ellas lo acompañan de videos o fotos, de experiencia palpable, que no se vea solo una empresa sino la persona, pueden llegar lejos, tener un resultado diferente al que quizás tuvieron este año.

¿Cómo nace tu empresa?

Comencé en julio del 2010 para crear una oportunidad de trabajo para Rolly y que se sienta útil. Pero cuando me di cuenta que sí era una empresa, que sí había futuro, me fui poniendo metas y comenzaron las capacitaciones. Lo primero fue observar a mi hijo para ver qué le gustaba. Como había hecho un taller de chocotejas, noté que le gustaba el proceso y vender, así que dije “esto es”. Entré a internet, y comencé a probar, qué receta era mejor, hice trufas también. Sin embargo, llega un momento que tú ya no puedes improvisar, necesitas contratar a personas que sepan, en este caso por ejemplo, algún chef que maneje chocolatería.

Tienes que comenzar una capacitación pensando como empresa. Justo también vi la noticia en la televisión que en la tarde iba a comenzar el curso de la Tabla de Negocios MYPE de COFIDE, y pensé que tenía que estar ahí. Los dos (Rolly y yo) nos certificamos. No hay excusa para no hacerlo, es gratuito y con facilidades de sedes para que asistas. Una vez que uno tiene una idea de marketing, un plan de negocios, las cosas se ven diferentes. Y aunque no lo creas, todo se va presentando porque uno va buscando.

Este año Crediscotia puso tres premio consuelo, tal vez el proximo año haya algo más. Siempre hay que pensar en las posibilidades. Fue algo duro para mí dejar mi casa durante esos días que duraron el curso. Y apenas terminé tenía un negocio que hacer porque iba a presentarme en el Bazar de la ONU. Así que por todo esto me siento orgullosa. Algo habrán visto en mí y eso a su vez me obliga a buscar más cosas.

¿Qué viene de ahora en adelante?

El garaje de mi casa quiero habilitarlo como mi punto de venta, en la azotea quiero hacer mi taller. Ya hemos implementado varias cosas. Tenemos un lado que será la lavandería y otro baño, cosas que se vuelven fundamentales. Yo estoy en un ambiente familiar, que ha sido sin duda, uno de lo grandes trampolines que he tenido. Mis padres han creído en mí. Yo parecía una loquita diciendo “tengo que hacer esto o aquello”, pero ellos me dieron los espacios de la casa. Mi mamá me ayuda y es muy eficiente. Rolly es parte del equipo de trabajo, derrite el chocolate, hace el toffee. Esa es la idea, que sea un negocio familiar inclusivo.

Pero todo no se puede hacer de golpe. Mi sueño es que mi empresa crezca y pueda darle trabajo a otras personas como Rolly. Yo estuve buscando trabajo para él, pero es difícil y a veces les pagan mucho menos de lo que se debería. Él tiene 31 años. Antes estuvo ayudando en una tienda. Cuando comenzamos a hacer las chocotejas, ibamos a la clínica Goodhope y allí vendíamos. Estábamos en el parque, le contaba a la señora que estaba por ahí y también quería. Rolly se sentía el vendedor estrella. Cada vez que él siente que hace algo por él mismo, se siente protagonista de su propia vida. Hay muchas madres que quieren eso para sus hijos que tienen alguna discapacidad. No es una justificación tenerla para no sentirse útil y tener sus propios ingresos, solo hay que buscar o crear la forma.

Solo que puede resultar más complicado para una persona con alguna discapacidad.

Todas las experiencias que he tenido con él me comprueben que hay otras personas con discapacidad que también pueden. Pero también me doy cuenta de algo más. Con premio y todo, tengo que dar un paso atrás e ir con calma si deseo hacer la “inclusión”. Primero porque realmente no me da tiempo para enseñar y en segundo lugar, porque las familias son las peores enemigas, es complicado para ellas entender. Una de las mamás por ejemplo, decía que ella tenía que estar presente. Rolly hacía tal cosa y cuando le decía a la niña que tenía una discapacidad que hiciera algo, su mamá le decía “déjalo, yo lo voy a hacer”. Ahora he conocido a una institución que prepara a los chicos para que puedan trabajar, entonces yo quiero que cuando tenga mi punto de venta, me ayuden con el personal. Ellos hacen todo un programa, ven el vocabulario que se usa en el empleo, las obligaciones, los útiles. Todo eso me da tranquilidad. Tengo que dar pasos, todo se trata de un proceso y uno no puede hacer las cosas a la loca porque sino se falla.

¿Cómo resumirías esos pasos?

El primer año fue capacitación en la producción, en una gestión de negocios. Me metí a cuanta feria puedas imaginarte. Así descubrí que hay un publico objetivo. Porque por ejemplo, si tú te vas con tu producto A1, gastando en insumos de alta calidad, tienes que buscar al público que busca esto. Si llevas tus productos a lugares que quieren algo más barato no va a funcionar. Comencé a ser selectiva y eso puede limitarte. Teniendo un punto de venta y el apoyo que he recibido de Crediscotia, puedo avanzar. Poco a poco nos vamos implementando. Yo empecé con un capital de 6000 que fue lo que me prestaron mis padres, más los espacios. Obviamente yo tengo que llegar a un momento de pagar un alquiler como cualquier empresa.

Con la municipalidad tengo que ver el trámite y el permiso para mi punto de venta. Ya tengo el laboratorio que ha aprobado la parte previa para el registro sanitario. Con Digesa he presentado los cupcakes, pero quiero también los chocolates. Todo eso es necesario para participar en eventos y pedidos grandes. Tengo que implementar, por ejemplo, ahora ya se viene el verano y tengo que pensar en el aire condicionado.

Cuando terminas la certificación en COFIDE, te proporcionan los diferentes especialistas en las áreas que necesites para desarrollar tu negocio. Todas estas cosas juntas, me van a ayudar a organizarme. En eso estoy…

¿Qué es lo que deseas para la marca?

Hemos avanzado, y además alguien me ha dado la mano (el concurso). No voy a desperdiciar esta oportunidad. “Rolly y Vicky” tiene que ser una marca que todo el mundo reconozca y a largo plazo poder decirte ya estoy “incluyendo” a través de tal institución. Pero ahora no, imposible, terminas “incluyendo” a la familia y de eso no se trata.

Yo comencé a asesorarme de un chef y cuando comenzó a ver lo que tenía me dijo: “Si yo fuera tu jefe te despedía. Tienes que tener orden, estructurar. Él y yo nos dejamos de ver como seis meses, pero me dejó una relación de la cosas que debían cambiar. Cuando regresó de su viaje, vino con una estructura con la que pensaba capacitarme y encontró un cambio total, yo ya había avanzado.

Él tiene mucha visión. Por ejemplo, cuando me invitaron para estar en el Bazar de la ONU, yo no sabía cómo hacer, era un pedido más grande y eĺ me dijo que lleve mi batidora Kitchenaid y que ahí mismo prepare. Y sí, tuvo razón, fue un éxito hacerlo delante del público. Yo ando en eso, ¿qué quieren de mí? Eso me ayudará a salir adelante. El orgullo no te lleva a nada, si piensas que lo sabes todo, ya perdiste, tienes que escuchar. Yo tengo fe en mí y en mi producto, pero también sé que estoy en una escalera y que hay gente sobre mí. También hay gente que está empezando y que por ahí te pregunta y la ayudas. En realidad uno tiene que tener más ideas. Todo el mundo hace cupcakes o chocolates. ¿Qué es lo que hace diferente al nuestro? Si entras al internet recetas encontrarás, pero están los insumos y el plus que puedas darle. Cuando usas un insumo más caro y lo divides entre todos los productos en realidad no hay tanta diferencia, pero el sabor sí es diferente. Yo estoy con el precio de mercado, pero quiero pensar en qué más puedo darle al cliente.

Definitivamente no pensaste que iba a llegar a este momento…

No. Nadie creo que lo pensó. Hasta mis hermanos pensaban que iba a invadir la casa de chocolates y nada más. Ellos ahora prueban nuestros productos. Y digo “nuestros” porque Rolly participa verdaderamente del proceso. Es una cuestión de conciencia, porque no podría decir que él lo hace si no es así. Es más, hemos hecho cosas diferentes pero nos decidimos por hacer postres, porque esto es lo que a él le gusta.

¿Antes hacías postres?

No. Mi mamá siempre hacía unos postres buenísimos, unos turrones de Doña Pepa riquísimos, entre otros, pero yo nunca pude. Cuando me casé, el horno no era bueno. No tuve suerte, se hacían unas galletas en lugar de queques. Yo cocinaba, pero no hacía postres, me apasionaba la cocina, pero la parte de la repostería me frustraba.

Incluso, cuando comencé a hacer chocolates, todo era artesanal, coger el molde me daba miedo. Me salían unas chocotejas inmensas, parecían unas papas rellenas. En ese tiempo, yo no sabía cobrar, entrar por ahí fue más fácil para mí. Una profesora ya me enseñó cómo usar los moldes. Ha sido todo un proceso. Así como no cambiaría ningún momento de mi vida anterior a todo esto, creo que cada segundo ha servido para saber qué quiero. Hasta mi papá me ha ayudado.

¿Cómo ves a Rolly en todo lo que está sucediendo?

Era muy gracioso, ha sido toda una experiencia que no acaba. Rolly es un reto que no acaba, él siempre me sorprende. Hoy por ejemplo, en la mañana, no me sentía muy bien. Le dije a mi mamá que solo iba a tomar un té. De repente, él aparece con el pomo de alcohol, toallitas de tissue, para que me sienta mejor. El puede ser muy solidario, puede resentirse mucho también. Tienes que saber tratarlo. Por ejemplo si está con el volumen muy alto de la música, en lugar de decirle “apaga eso”, le dices: En este momento estoy trabajando y necesito concentrarme. Inmediatamente apaga.

Eso es importante, la parte que no podemos descuidar. La persona por la cual todo esto se creó y el sueño por el que se creó tiene que estar presente. Porque una vez que uno siente que la plata entra, se olvida la esencia. Estoy cansada de ver casos que ponen sus rostros especiales y yo sé que solo utilizan a la persona y que no está trabajando. Si está ahí, es que lo va a hacer. En muchos sitios como tienen la carita con rasgos particulares, piensan que están hechos en serie, y no se dan el trabajo de descubrir a la persona real. El padre de familia tiene la obligación de conocer. No es solo aceptar, sino incluir. De eso se trata verdaderamente “Delicias de Rolly y Vicky”.

Compartir



8 Comentarios Dejar un comentario ›

  • Vickygu
    Noviembre 16, 2012

    Una de las mejores entrevistas que hemos tenido. Te mantuviste fiel a toda la información que te dimos. Un abrazo, siempre te recibiremos con los brazos abiertos en nuestro hogar.
    Recibe un apachurrito al estilo

  • IrinaM
    Noviembre 16, 2012

    Mil gracias a Vicky, fue un verdadero placer para mí :D

    • marty01
      Febrero 12, 2015

      eres cineasta? digo directora de cine? o solo te gusta el cine? :D

  • Milvia
    Noviembre 16, 2012

    Vicky eres un ejemplo de madre, de empresaria, de hija, eres un ejemplo de MUJER. Te admiro y aprecio mucho, lograrás muchas cosas más grandes de las que ya lograste, ya lo verás.

  • Vickygu
    Noviembre 19, 2012

    Un millón de gracias chicas, un besote, Vicky.

  • tis
    Noviembre 22, 2012

    Felicidades Vicky y otro mucho más para tu hijo, de verdad te admiro muchísimo, éxitos en cada uno de tus objetivos.

    • carlav75pe
      Noviembre 26, 2012

      Hola tis, gracias por tu comentario. Síguenos visitando. Saludos

  • Vickygu
    Febrero 3, 2013

    Mil gracias por todos los comentarios. Cada día un reto alimentado por el apoyo de personas buenas como ustedes.
    Un apachurrito al estilo Rolly y Vicky

Escribe un comentario