Pachi Valle Riestra: “Hay que entender las diferentes maneras de vivir y encontrar la tuya”

Bailarina, maestra, estudiante, viajera y más, así es Pachi Valle Riestra quién empezó desde muy joven en el ambiente de la danza. En la actualidad, está pasando por una nueva etapa en su vida con muchos cambios físicos y nuevos intereses. Conozcamos un poco más de ella con todo lo que nos contó exclusivamente para Mujer Activa.

Rodolfo Manrique- MAREA /MOTRIZ

¿Cómo fue tu infancia y qué recuerdos tienes de ella?

Yo tengo recuerdos de mi infancia maravillosos, de mi adolescencia no tanto. Nací en Estados Unidos porque uno de mis papás había sacado una beca, pero a los tres meses nos vinimos al Perú y cuando yo tenía 6 años nos fuimos a Colombia. Viví en Bogotá y en Cali, entonces tengo recuerdos de mi infancia como repartidos, pero siempre gratos. Creo que fui una niña muy feliz que jugó mucho, pero lo que más recuerdo son mis juegos a solas y el placer que eso me daba. Y casi todos los recuerdos más intensos los tengo localizados en Bogotá.

¿Puedes compartir uno de estos recuerdos con nosotros?

En Bogotá vivía dentro de una urbanización que tenía muchísimo jardín y Colombia era como un lugar inseguro, entonces había mucha paranoia. Y esta urbanización estaba cercada con rejas, pero igual era una delicia para los niños por la cantidad de jardines que habían. Entonces recuerdo que jugaba mucho en estos espacios, correteando, subiéndome a los árboles, paseando con las bicicletas.

El año pasado, regresamos con mi mamá y mi hermana y fuimos a la urbanización. Lo único que había cambiado era que ya no se permite en Bogotá cercar, pero lo demás estaba exactamente igual. Como si no hubiera pasado el tiempo, lleno de hortensias y muchas flores.

Y también recuerdo que antes de los 6 años cuando vivía en Lima, mi hermana y yo teníamos unas ratas de mascotas. Cuando mi tía nos visitaba, ellas salían y todo el mundo gritaba. Les hacíamos cumpleaños con mi hermana y venían todos mis primos con sus mascotas, nosotras con nuestras jaulas (risas). Estos son los recuerdos más gratos que tengo.

¿Cómo es la relación que mantienes con tu familia?

Es una relación de mucho amor. Nuestro núcleo familiar de madre, padre, hermana y yo somos muy unidos, pero hemos vivido separados mucho tiempo. Cuando yo tuve 17 años, me fui a estudiar danza a Nueva York, entonces en ese momento salí de la casa de mis padres y nunca he regresado a vivir con ellos. Y creo que no sería una buena idea que viva con ellos, pero lo que hace que nuestra relación sea buena es que cada quién mantiene su espacio. Mi hermana también ha vivido en todos los lugares del mundo, entonces no hemos compartido mucho tiempo la misma ciudad, igual somos súper unidas.

Con mi mamá es una relación muy intensa, ha tenido altos y bajos, pero creo que nos queremos muchísimo. Y con mi papá ha habido mucha conversación, cosa que no es tan común entre hijas mujeres y padres hombres. Igual es mucho mejor que cada quién esté en su casa (risas).

¿Y nos puedes contar un poco más de tu hermana?

Ella es “la hermana”, es difícil superar a mi hermana como hermana. En ese momento, yo era su hermanita pequeñita y ella más que cuidarme me enseñaba mucho de muchas cosas y en formas divertidas. Por ejemplo, me leyó todo el libro de Alicia en el país de las maravillas, lo actuaba y me dibujaba a los personajes.  ¿Qué hermana en su adolescencia hace eso por su hermana menor?

Luego cuando nos cambiamos de Bogotá a Cali, tenía que dar un examen de admisión al colegio y ella me enseñó durante todo un tiempo ciencias, matemáticas y más. Los profesores no eran la mitad de buenos que mi hermana, entonces me interesaba menos. Pero bajo las enseñanzas de mi hermana, estaba en los primeros grupos de todo. Hasta el día de hoy la extraño mucho, pero también estoy acostumbrada a que no vivamos juntas.

Rodolfo Manrique- MAREA /MOTRIZ

Naciste en EE UU, pero tus primeros pasos los hiciste aquí, ¿cómo esto influyó en la persona que eres?

Bueno eso no influyó tanto, en realidad lo que me marcó fueron los 8 años que pasé de adulta. Hasta los 14 años viví en Colombia y después me vine aquí a Perú, pero ya tenía como una especie de choques culturales que se sumaban a mis cambios de colegio, entonces todo había hecho que no me sienta a gusto. Entonces, cuando llegué a Estados Unidos comencé a crear mi propia identidad, en este lugar me encontré. Igual me siento totalmente Latinoamericana, pero con la libertad que me pudiera dar la ciudad de Nueva York.

¿Y esta libertad qué significó?

Me refiero a los cánones sociales Latino Americanos que no me han regido, mi manera de pensar, y todo ha tenido mucho que ver con lo que se vivía mucho en Nueva York. Toda esta movida me influyó un montón, muchos menos prejuicios. Igual EE.UU. es un sitio muy conservador, pero existen lugares que no, sobre todo en el ambiente artístico en el que estaba.

¿Cómo fue el proceso en el que te insertaste en este mundo de artistas?

Cuando fui a Nueva York era para bailar. El lugar al que iba era como un conservatorio en el que enseñaban danza, actuación, artes plásticas. Yo fui con ideas de cómo tendría que ser una bailarina, pero cuando llegas ahí ves a unas súper bailarinas con la cabeza rapada y justamente esa libertad que yo desconocía me encantó, sin necesidad que sienta que me debía comportar como ellos.  Creo que me inserté bien porque había mucha libertad y variedad que era mucho más permisible en ese mundo de artistas que en otros.

¿Desde pequeña te orientaste por el arte o fue algo que te motivaron a apreciar?

Yo me metí a hacer danza por mi hermana que había entrado a hacer danza en Lima y era muy talentosa. Estaba haciendo ballet y tap en una escuela que se llamaba el Británico, la directora era Rossina Muller. Y yo como la admiraba tanto le seguí los pasos, entonces cuando nos fuimos a Colombia continué bailando; sin embargo, nadie de mi familia se dedicaba al arte. Me enganché y de esa manera se dieron nuestros inicios en el baile, pero luego, no tuve ningún estímulo artístico.  Mi papá es Ingeniero Agrónomo y mi mamá una ama de casa que no tiene ninguna inclinación particular, entonces, mi hermana y yo nos sentimos muy cómodas en ese ambiente. Uno tiene la habilidad, te gusta y los maestros la fomentan.

¿Qué planes en el futuro?

Ahora estoy iniciando una nueva etapa de mi vida y no sé cómo va a ser realmente. He tenido una operación importante en la rodilla y veo difícil seguir siendo bailarina activamente. El momento en el que los artistas o los atletas se tienen que retirar es muy difícil, no hay muchas profesiones que puedas hacer toda la vida o que les ocurra una lesión sin rendimiento físico. Entonces, lo de ser bailarina está por cambiar; sin embargo, siempre me consideraré una.

La coreografía, la dirección y creación en danza me encanta, es algo que se va a volver mi prioridad. Ahora voy a alterar el orden de las cosas, crear y enseñar van a estar ahí, pero bailar ya no. Es una nueva etapa, pero no sabes exactamente por dónde lo quieres llevar.

De todas maneras, quiero llevarlo con cosas que tengan que ver con la danza y ser parte de la gentre que ayude a que se genere mayor discusión, proponiendo cosas nuevas. Se que en el proceso de investigar y crear cosas nuevas, puede salir como resultado algo horrible porque es parte del arte, pero también es lo más interesante.

Javier Gamboa- CORPUS BREVE

La danza es una forma de expresarte…un arte, ¿qué significa para ti en tu vida?

La danza es toda mi vida, pero por momentos no quisiera que fuera tanto (risas). Lo he hecho desde hace tanto tiempo atrás y siempre le he dado a mi profesión la mayor importancia. Siempre fue un lugar en el que me sentía cómoda y segura, entonces fue el espacio en el que estaba libre y feliz, después ya era mi profesión, lo que me da de comer y me identifica. Es una muy importante manera de comunicar, un ejercicio continuo de llevar cosas tangibles a lo más abstracto, desde temas o ideas que se trasladan a otra dimensión, entonces es un ejercicio cerebral muy interesante. Además de la adrenalina que sientes y que el hecho de que público lo disfrute.

Viendo todos los proyectos que has hecho en tu vida, ¿también actuaste, no?

Sí he actuado, pero como no lo he hecho mucho en mi vida me da risa decir que sí. Participé en novelas, obras de teatro , pero no me considero actriz. Lo he hecho, pero sin herramientas. Yo creo en muchas cosas que pueden ser talentos, pero creo mucho en el oficio.

Cuando decidiste trabajar en Perú con tus proyectos como Pata de Cabra, Cuatro Costillas Flotantes, ¿qué te animó a volver y emprenderlos?

Lima me trató muy bien, porque yo no vine a quedarme. Decidí retirarme un tiempo de Nueva York y continuar en Europa, pero decidí pasar unos meses en Lima y salir desde aquí, pero sin llegar July Naters se había enterado. Para esto, ella no conocía mi trabajo, sólo habíamos compartido algunas cosas sociales y yo había visto Pataclaun que era un boom en ese momento. Y de pronto recibo una llamada a Nueva York de ella y me dijo que sentía que podía participar en la Calle.

Entonces, yo no había llegado a Lima, pero ya tenía una oferta de trabajo. Ni bien llego, me llama Rossana Peñaloza y me ofrece que le haga la asistencia, entonces me dice que quiere poner una escuela de danza con Mirella Carbone que había llegado de Ecuador y en menos de tres meses tenía miles de planes y proyectos aquí. Agarré la ola y la monté, me sorprendí de lo bien que me iba.

Al desarrollarte en la danza debes tener una rutina de ejercicios, ¿nos puedes contar cómo es?

Yo tomaba clases de ballet, muchas de danza contemporánea o clases de tango y más. Siempre la actividad física que yo hice era la danza misma, como maestra o alumna. Pero a raíz de mi lesión comencé a seguir los consejos de los médicos y a fortalecer músculos específicos y eso se ha vuelto mi rutina de ejercicios.

Hago cosas muy pequeñas y limitadas en las piernas por la lesión, pero estoy tratando de fortalecer con algunas pesas o un ratito de bicicleta. Entonces, sí tengo una rutina de ejercicios que nunca pensé tener (risas).

MAREA/MOTRIZ- Rodolfo Manrique

Rodolfo Manrique- MAREA /MOTRIZ

¿Eres de las que se preocupa por ir muy arreglada o prefieres hacerlo en fechas especiales e ir más relajada diariamente?

Arreglada no, porque siempre me la paso desastrosa. O sea, la danza que hago no es como el de las bailarinas clásicas, que me pongo un moño y me quedo con el maquillaje. La danza contemporánea es gente rodando por el piso, entoces estar arreglada me ha costado mucho. A veces me miro al espejo y digo “¡basta! arréglate un poco más” y yo con el pelo crespo que es como muy desordenado, entonces arreglada no estoy porque mi vida no me ha llevado a ser así, pero otra cosa es que no sea vanidosa. Soy vanidosa, aunque no me haya hecho ninguna cirugía, siempre me preocupó envejecer o descuidar mi peso.

¿Qué es lo que primero te llama la atención en una persona?

No es una cosa concreta, en cada persona es una algo distinto. Por ejemplo, algo que me llamó la atención de una de mis parejas fue su voz, en otros casos ha sido el humor o lo desfachatado, la gentileza, la mirada, la conversación. Creo que con cada persona que me ha gustado por motivos totalmente distintos.

Javier Gamboa- CORPUS BREVE

¿Qué consideras importante para empezar una relación con alguien?

Definitivamente no podría estar con un arrogante para relaciones serias. En esencia tienen que ser buenas, no me imagino con alguien que tenga maldad o que sea tremendo egoísta. Les tiene que importar el prójimo, tal vez es súper tosco, pero hablo de la esencia. Me gusta las persona con la que puedo sentir la libertad de ser libremente zonza o divertida, nada de personas que le importe mucho el look o ser cool.

También que respeten mi profesión y lo que yo hago, para nada que haga lo mismo que yo. Nadie que menosprecie mi vida profesional, cada quién debe ser comprometido con nuestras profesiones y que le demos la misma importancia. Todo es serio e importante, la vida de pareja es un dar y recibir sin que sea desproporcional.

Todas las relaciones que tienes con una persona siempre dejan una enseñanza

De mi pareja actual, la valentía para reinventarse e ir con todo, de otra pareja la capacidad de resolver el amar incondicional o la lealtad pura, de otra esa capacidad de integración a muchos mundos y ese poder de conexión. En general, creo que el amor romántico me encanta y el poder querer para siempre también, las parejas que están tanto tiempo sin esperar que todo sea maravilloso. Pero es lindo saber que las cosas pueden pasar por diferentes etapas y que se pueden mantener igual.

¿Cómo ves la situación de los homosexuales en el país?

Aparentemente hay más tolerancia, pero creo que falta mucho por recorrer. Hay muchos prejuicios y ya estoy cansada de que se imiten a los homosexuales de una manera tan forzada, ¿porqué no mostrar la variedad? También están en su derecho de ser totalmente afeminados, pero no es la única posibilidad. Además de las burlas o entretenimiento, eso de “yo tengo mi amigo gay”. Parecemos más liberales, pero no estamos a un paso de lo que deberíamos estar.

Ni en la posibilidad de tener los mismos derechos que tienen los heterosexuales, creo que falta mucho por recorrer. Existen prejuicios dentro de los mismos homosexuales y no sólo basta con la exposición en los medios.

Finalmente, nos encantaría que le dejes un mensaje a todas las lectoras del portal…

Uno es lo más importante que uno tiene, radica en las cosas personales que tenemos. No pensar que si no somos así físicamente, inteligentes o creativas entonces no. Hay que ser responsable con los demás, pero pensar que uno es importante también.

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Acerca del autor

Escrito por natalý montes

Estudio Publicidad, me gusta el styling y pinto con crayolas.

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