Marisa Minetti: “Es importante poder equilibrar el aspecto laboral con el personal”

Conocida por todos como modelo y actriz, llegó al Perú hace 20 años y terminó quedándose. Además desarrolló su faceta como empresaria y gracias a su dedicación el éxito le sonrió.

En esta entrevista nos cuenta cómo fue trazándose su camino, cómo se formó su negocio actual “Boda Brillante” y sus próximos planes de instalarse nuevamente en Argentina con su novio.

Tú naciste en Argentina pero terminaste haciendo tu vida en Perú…

Hace 20 años llegué para estar con mi padre. Yo tengo familia peruana y familia argentina y mi única idea era reencontrarme después de años con la parte de mi familia en Perú y pasar las vacaciones de verano en la playa del norte, en la zona de Piura. Tan solo iba a estar tres meses, que luego se hicieron seis y luego un año y así poco a poco. Lo que me mantuvo mucho más tiempo inicialmente fueron las primeras propuestas de trabajo que se fueron presentando casi sin darme cuenta. Me plantearon participar como modelo en un comercial de televisión y me parecio interesante. Era un comercial de cerveza y lo más interesante era que tenía que viajar a Machu Picchu para grabarlo, para mí era todo un acontecimiento. Yo había estudiado turismo, era recién egresada de la carrera y me parecía una buena oportunidad. Trabajaba, a la vez conocía y todavía me pagaban. También había recibido propuestas para fotos publicitarias y me fui dando cuenta que podía sumergirme en una nueva carrera que era el modelaje. Creo que también llegue al Perú en un muy buen momento, en pleno auge de la publicidad.

Pensé en darle fuerte a esta nueva faceta, aunque me apasionaba mucho mi carrera en turismo, el modelaje también me gustaba. Pasó el primer año que fue exitosísimo porque tenía muchas propuestas para trabajar como modelo. Estaba muy excitada y contenta, comencé a juntar dinero, ahorré y siempre lo tomé de manera muy madura. Siempre fui muy organizada y tuve la visión de poner un negocio propio. Pero en esa época todavía no estaba segura de qué tipo de negocio era el que quería. Me dejé llevar por el modelaje y en el segundo año comenzaron las primeras propuestas para televisión, para actuar en las primeras novelas como “La rica Vicky” que tuvo también mucha aceptación.

¡Wow!, dije, ahora actriz, al principio a mí me daba verguenza hablar frente a una cámara, decidí que tendría que perfeccionarme. Fue ahí cuando comencé a estudiar actuación con Alberto Isola y me di cuenta que realmente quería dedicarme a la actuación y de manera paralela al modelaje. Pasó el tercer año, el cuarto año y en ese momento, cuando mi vida estaba más consolidada como modelo y actriz, además más estable económicamente, es cuando decido crear mi primera empresa. ¿De qué? El turismo había quedado bastante atrás. Traté de unir más que nada todo aquello que había visto en esos cuatro años que había vivido en el Perú, clientes por un lado, distintos productos que me habían contratado para ser modelo publicitaria por el otro. Y pensé ¿por qué no crear una empresa de eventos? A mí me contrataban como modelo, entonces por qué no estar del otro lado, ser yo la intermediaria entre las modelos que ya conocía y los clientes que también estaban en mi entorno.

Cuando tú tomas esta decisión, entonces también estabas segura de quedarte a vivir en el Perú.

Totalmente. Ya habían pasado cuatro años, ya estaba decidida a seguir adelante en el Perú. Fundé mi primera empresa llamada “Publimoda” que nació como un pequeño departamento o área de casting y empecé a reclutar a todas aquellas modelos y promotoras que eran mis amigas y conocidas. Les propuse ser su representante para los posibles eventos o promociones.

¿Creas la empresa sola o tenías un socio?

Sola y empezó a crecer. Paralelamente seguí actuando en las novelas y modelando de forma eventual. Sin embargo, las empresas empezaron a pedirme mayores retos. No solo que los contactara con modelos o anfitrionas sino que también pudiera armar campañas publicitarias, que sea ese nexo para crear un concepto creativo para su producto. Fue por esto que decido ampliar el rubro y crear una BTL, una empresa Below The Line. Me di cuenta que era necesario cambiar de nombre y aparece “Arteria Azul”. Contraté un grupo más grande, un staff de consultores, creativos y productores, que me apoyaban en la parte de eventos de productos de consumo masivo y otra parte dedicada al manejo de anfitrionas. De esta manera “Arteria Azul” duró casi 12 años, empezamos a trabajar muy fuerte en Lima, a partir del sexto año entramos en provincia con mucha fuerza también. Fuimos uno de los pioneros en BTL, lo que me dio una gran satisfacción. En el año 11 o 12 decido venderla a un grupo de empresarios, también peruano.

¿De dónde surge esa decisión?

A pesar que era uno de los mejores momentos de la empresa, lo decidí porque le había dado el alma, corazón y vida a mi trabajo, y me di cuenta que había dejado a un lado el aspecto personal. Estaba muy cansada, tal vez un poco desmotivada porque quería hacer algo diferente. Algo que no me tomara ese tiempo, que era casi al 100%, porque el trabajo en BTL es muy fuerte.

Son 24 horas al día, siete días a la semana…

Exactamente. Fue muy rico a nivel de experiencia, ese crecimiento fue fabuloso pero a nivel personal me agotó. En un momento llegamos a tener entre 300 y 400 personas, entre modelos y anfitrionas trabajando de manera simultánea para productos y la verdad que habían muchos imprevistos. Pensé: “hasta aquí llegué con Arteria Azul, creo que es el momento de darle un giro a mi vida y dedicarme a otro negocio”. Comienzo a perder la pasión, el gustito, tenía que dar un clic. Muchos me dicen pero por qué te fuiste en el mejor momento de tu empresa. Y sí, es verdad pero personalmente sentía que mi rumbo iba por otro lado.

Digamos que tenías que comenzar a pensar en ti en otros ámbitos…

Así es. Pasó un año y se dio la oportunidad para conducir el programa de televisión “Boda & Estilo”. Me metí de lleno en un rubro que para mí era diferente, ya no eran los eventos institucionales, sino un evento social, uno además tan especial y particular. Empecé a reconocer a proveedores relacionados al tema de bodas y nuevamente sentí ese bichito y esa pasión desbordante de crear nuevamente una empresa. Y claro, volcar todos los conocimientos de tantos años de mi empresa anterior y aplicarla en personas. En ese momento, hace tres años, decido fundar “Boda Brillante”. Tenía el programa de televisión, así que lo vi como una gran oportunidad porque por un lado tenías a una Marisa conductora y por el otro dirigiendo Boda Brillante, como empresa consultora y organizadora de bodas.

Cuéntame un poco cómo va tu vida personal en este momento cuando después de esos tres años con un negocio diferente.

Estoy en un negocio diferente y en una etapa de mi vida también distinta. Hace tres años coincide con conocer al que actualmente es mi novio. Me siento mucho más madura y estable. Aprendiendo además lo que no puedo volver a hacer: es interesante el negocio y el trabajo pero también es importante poder equilibrar el aspecto laboral con el personal. Para mí hoy en día ha sido uno de los mayores retos y una gran experiencia de vida. A mí me dicen: “Marisa, tantos años de negocio”. Y sí, lo fueron, y seguiré apostando por hacer empresa, pero puedo decir que después de tantos años he aprendido a equilibrar eso, la vida personal que es tan importante y la laboral.

¿Cuál crees que es el truco justamente para aprender a engranarlas?

Ambos te alimentan, si uno está bien emocionalmente se transmite a tu vida laboral. La verdad es que es un proceso, es producto de la experiencia.

¿Has aprendido a decir que no?

Totalmente. He aprendido que por ejemplo no puedo meterme en tantas bodas para un sábado porque además si hablamos tanto del servicio personalizado con los novios, sentiría que no estoy cumpliendo con mi promesa profesional. He aprendido a tomarme mis días libres, a no estar permanentemente en todas las bodas, he aprendido algo muy importante para el empresario: a confiar en un grupo de trabajo y no ser tan “yoista”. Porque muchas veces el dueño a veces quiere hacerlo todo. También aprendí a estar de manera más estratégica, no tan operativa y eso hace que pueda pensar mucho mejor, que pueda tener mejores ideas. Eso te lo da la experiencia.

A veces uno se pierde en el día a día y no puede ver más allá, no puede tener una visión de conjunto…

Exacto. Calidad antes que cantidad. Si yo me meto a hacer temas operativos todos los días, luego estoy cansada y no tengo tiempo de pensar en nuevos negocios o propuestas para mi empresa. Si quiero crecer tengo que aprender a delegar. Para todo eso, parece mentira, la única escuela es el tiempo.

Me cuentas que llegaste a este negocio casi por casualidad. El negocio te atrapó…

Me apasionó. Fue como amor a primera vista.

¿Qué es lo que te gusta más de este negocio como organizadora de bodas?

Desde muy chica me ha gustado la parte de planificación. Soy muy de itinerarios, he puesto en práctica lo de mi carrera en turismo, ¡qué ironía del destino! y hasta el día de hoy lo aplico. Me gusta crear conceptos e ideas, poder plantearme un objetivo y cumplirlo. Pero por otro lado, no hay que mejor cosa que ver a una pareja contenta, viviendo lo que había soñado y planificado, imaginar hacer realidad un sueño. Ver una pareja que se acerca, que confía en ti y en tu equipo, no tiene precio. La verdad es que cuando terminamos una producción que puede durar un año entero, y los ves sonreir y te dicen gracias, dices “tarea cumplida”. Me apasiona eso, trabajar para los demás y hacerlos sonreir.

Con lo que me cuentas, veo que tus días son diferentes uno del otro, ¿habrá uno típico?

No lo hay, son multifacética, no soy nada rutinaria. Soy Marisa deportista, empresaria, pareja, la ama de casa. No hay un día igual a otro, eso es lo que mantiene vida. También soy Marisa que a veces no tiene ganas de hacer nada. Es parte de mi esencia. Viajo mucho, voy mucho a Buenos Aires y he aprendido a manejar la empresa cuando estoy allá. Soy como una hormiguita.

¿Cómo te cuidas? Me dices que eres deportista.

Siempre he hecho deporte. Me gusta mucho el boxeo, lo hago desde hace tres años. Pero boxeo de verdad con un trainer todos lo martes y jueves, hago un entrenamiento muy duro durante una hora. Y los otros días lo complemento con pesas y aeróbicos. En el mes de enero corrí mi primera maratón de 10 km. Pensé que no lo iba a lograr y sí lo hice. Me cuido en las comidas, aunque en general como de todo, pero sano. El deporte es parte de mi vida, me hace incluso ser más creativa. Por eso lo hago temprano para sentirme muy bien todo el día.

Cuéntame, tú has dejado un poco la actuación y el modelaje, ¿piensas volver a hacerlo?

Sí, de hecho me inclino más por el tema de la actuación. Hace más o menos un mes me convocaron para participar en una serie de Discovery Channel. No me puedo involucrar hoy en día en largas producciones como novelas justamente por el tiempo y los viajes que mantengo a Buenos Aires. Pero sí, para series o propuestas más cortas, estoy dispuesta, es parte de mi catarsis.

¿A qué se deben tus viajes?

En Buenos Aires está mi novio, tenemos la idea de casarnos próximamente con miras de instalarme también en Argentina y tener mi negocio en Perú. Otro gran reto en mi vida porque tener la empresa fuera de tu país es diferente. Vuelvo a mi país despues de muchos años, y enamorada. Pero tambpoco quiero dejar mi negocio que es próspero y está creciendo. Mi novio también tiene negocios en Perú, así que hemos encontrado una manera de estar juntos y seguir con nuestros proyectos.

Me imagino que fue complicado mantener la relación a distancia, pero han pasado tres años y han demostrado que se puede…

Así es, empezamos de a poquitos, con proyectos y eso fue lo más lindo de la relación. Aunque estabamos conscientes que iba a ser una relación a la distancia y que al principio no ibamos a poder vernos seguido porque en mi caso recién se estaba creando la empresa y necesitaba de mi tiempo. Pero nos dimos la mano y decidimos embarcarnos en esta nueva vida que se pasa sin que nos demos cuenta. Antes iba a Buenos Aires y me quedaba un par de días, luego ya una semana. La transparencia, la comunicación, el entendimiento y el compañerismo son los secretos para que una relación así funcione.

¿Cómo ves el tema de la maternidad?

Voy a cumplir 39 años y es la primera vez después de mucho pienso realmente en tener un bebé. Este tema no lo he conversado con ningún medio hasta ahora. Creo que tengo muchísimo por crecer pero creo que las mujeres tenemos un reloj biológico, y a medida que pase el tiempo va a ser mas complicado ser mamá. Ademas me gustaría ser una mamá joven y disfrutar el mayor tiempo con mi hijo. Quiero tenerlo ya, me da un poco de temor, pero creo que es positivo que lo esté pensando.

Yo me imagino que durante todo este tiempo has estado concentrada en tu trabajo y en tu desarrollo como persona. Estoy segura que la idea de tener un bebé es porque tú misma te sientes diferente.

Diferente como mujer sí. Nos toca creo que a todas, es algo que nace y me siento más tranquila, más estable, creo que todos esos factores hacen que quiera tener un hijo.

Con lo que me cuentas, creo que el Perú va a tener que despedirse de ti dentro de poco.

No, para nada. El Perú seguirá siendo parte de mi vida, yo he vivido allí desde mi adolescencia. Está parte de mi familia y mi negocio que no lo dejo de ninguna manera. Hay un equipo que me respalda y que capacito constantemente. Monitoreo de manera estratégica mi empresa, hoy en día el tema virtual mueve montañas, así que hay Marisa para rato.

Boda Brillante se queda acá, pero veo que tienes toda la experiencia para poder trabajar desde Argentina.

Y mira que otro de mis proyectos es crear un “Boda Brillante” en Argentina, pero soy consciente que tengo que ir de a pocos, me estoy reinstalando. Aquí empezaría de cero, así que es un comenzar de nuevo.

Imágenes: veta2

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