Jacqueline Domhoff: Qué maravilloso sería el mundo si todos se pudieran conectar con la alegría de reír

Nuestra entrevistada de hoy pasó por el momento más oscuro de su vida: fue diagnosticada de cáncer avanzado. Hoy, tras haberlo superado, mediante una revolucionaria terapia, Jacqueline Domhoff dirige del Hospital de la Alegría, institución que divulga una manera diferente de combatir enfermedades incurables y de mejorar nuestra vida. Conozcamos más sobre ella y la institución que dirige.

¿A qué te dedicabas antes de dirigir el Hospital de la Alegría?

Yo soy relacionista pública, trabajaba en empresas, en muchas empresas privadas, sobre todo de corte internacional, entre ellas, como gerente de relaciones públicas en la Alianza Francesa. Y pasé por esas circunstancias que te ocurren en la vida, de decir “Bueno, ha llegado el tiempo de cambiar,  ya he llegado a mi máximo nivel ejecutivo”.

Sentía que había llegado a mi tope profesional pero quería hacer algo diferente. Entonces, tomé un curso de coach de liderazgo, y me gustó porque estaba dentro de mi carrera, me empujó a seguir creciendo. Sin embargo, lo que me interesaba era trabajar mi espiritualidad, ya que hubo un momento muy difícil en mi vida personal y quería cambiar. Así, postulé a una maestría y me concedieron una beca. Me fui becada a Barcelona a estudiar coaching ontológico, que es un coach que trabaja la parte interior, la vida interna.

Y fue entonces que viví esa paradoja que te hace ver que cuando mejor estás, es cuando vives las cosas más difíciles: me fui a Europa, me gradué en España, trabajé en la revista Rutas del Mundo, como  redactora, lo que me dio la oportunidad de viajar por todo Europa… ¡qué mas podía pedir!; y luego, retornaba al Perú exitosa, con mi maestría bajo el brazo, cuando de pronto sentí un dolor profundo en el vientre bajo. Fui al médico y el doctor me dijo “Jacqui, hay una mala noticia para ti, y es que tienes cáncer de ovario bilateral”.

Este es un cáncer extraño, porque normalmente te da cáncer de ovario, pero tenía un cáncer que era más agresivo y es difícil. Yo tenía cáncer en los dos ovarios y además con tres metástasis: pelvis, colon y vejiga.

Mi carrera estaba en la cumbre, y venía al Perú exitosa, para trabajar en la parte espiritual, cuando vino el cáncer. Allí, aprendí que, la vida te puede cambiar en un minuto, se puede tornar difícil cuando uno menos lo espera, pero también depende de ti, porque la vida es una lección. Depende de ti si eliges vivir, y vivir bien, una vida que valga la pena, y eso es lo que yo elegí, por eso es que estoy aquí.

Supongo que al saber tan terrible noticia, se te vino el mundo encima…

Claro, no es fácil estar bien en un momento y que al día siguiente te digan que tienes cáncer,  se te derrumba la vida. Entonces te dices”Oye ¿qué pasó, qué hice mal?”, que son las primeras preguntas, “¿Por qué me castigas señor? ¿Por qué yo y no los demás? ¿Por qué ese que se porta mal no y yo que me porto bien… yo que soy buena hija, hermana, amiga, todo lo bueno, sí?” Preguntamos por el bien y el mal, cuando no hay nada malo ni bueno, otra de las cosas que aprendí en el camino, esas preguntas de reproche que te surgen y luego te dices “¡Wow!, acá no sé si voy a poder  continuar”.

Y sí, caí en una depresión leve gracias a Dios. Y soy una mujer muy creyente, Dios ha sido mi mejor soporte, uno de mis pilares en esta recuperación y en este triunfo, porque la fe mueve montañas, si Dios está a tu lado todo es posible, pero es una espiritualidad personal, Dios es personal y la oración y la comunicación con él también, todo depende de ti, recuerda que Dios nos ha hecho libres; si quieres lo eliges o no; todo en la vida es una lección, igual Dios. Si quieres, lo eliges, sino, él va a estar allí siempre. Yo lo elegí, y la fe me mantuvo viva, y… el yoga de la risa, una  terapia que llegó a mi vida, justamente cuando yo más lo necesitaba.

¿Cómo así te enteraste del Yoga de la Risa?

Yo estaba en mi casa bastante deprimida por lo que me pasaba, sin saber que no solamente una parte de mí, la parte física, estaba mal. Y para que entiendas a qué me refiero, te voy a exlicar lo que les enseño a mis pacientes, ahora que vienen a terapia: la vida de una persona es como una gran mesa. La mesa tiene cuatro sillas, cuatro lados: una es la parte física, el cuerpo, otra es la parte espiritual, la otra son las emociones, y la otra es la mente, la psicología, la psique, que nos juega una mala pasada, nos da una depresión y nos podemos matar.

Entonces, normalmente, lo que hacemos es ir al médico, a curar el cuerpo físico, a curarse una pata, y resulta que tenemos cuatro. Tomamos una pastilla y creemos que nos pasará el dolor y nos recuperaremos , y las otras tres patas están sin curarse todavía.

Yo descubrí, cuando tenía depresión que tenía estas 4 patas que eran mi vida, la parte psíquica, espiritual, corporal y física y en el INEN (Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas) me recuperé en mi parte corporal, tomé medicina alternativa para curar las otras tres partes de mi cuerpo. Dentro de esas 3 partes fue primero mi reconciliación con Dios que fue la parte espiritual. Porque yo he sido 8 años antes monja.

¿Ah sí?

Ocho años, eso nadie lo sabe, te lo estoy contando a ti (risas)… Ah sí, yo tengo una vida de novela, he sido  8 años monja y desarrollé una relación muy íntima con Dios; así una de mis más grandes patas estaba como resquebrajada, y de allí vino una suerte de acumulación de enfermedades en el cuerpo físico. Esta relación tan perfecta que tenía cuando era yo religiosa, se había roto, porque crecí físicamente, porque crecí profesionalmente y a veces el mundo te obnubila, te ciega, te vuelve soberbio.

Yo ya había alcanzado los más altos estándares, entonces como que Dios ya no me servía. Y craso error, porque Dios siempre estaba allí. Entonces para ese entonces ya tenía dos (patas) recuperándose: tenía la parte física, estaba trabajando la espiritual, mi mente empezó a cambiar, comencé a leer a Louise Hay quien tuvo cáncer de ovario bilateral como yo, en los EE.UU., y descubrió que a partir del cambio de la mente, de cambiar las cosas negativas a positivas.

Entonces yo comencé a hacer eso con la tercera pata; y en la última pata, las emociones, trabajé el perdón. Y al hacerlo, llegó a mi vida una amiga, que me encontró justo un poquito deprimida. Ella me dijo: “Oye, he conocido una terapia maravillosa que tiene que ver con el positivismo, con la alegría, con generar alegría y bienestar en tu vida, que te permite que tu sistema inmunológico se eleve”. Yo dije “¡Wow! es lo que necesito para terminar este círculo de sanidad en mi vida”, porque significaba dejar el pasado, vivir el presente, el hoy, pero desde la felicidad. Y vino un maestro mexicano a dar el curso de yoga de la risa, y lo tomé y me hice líder del yoga de la risa.

Y comencé entonces, a practicar libremente el yoga de la risa una hora en mi casa, me reía sin motivo alguno, solo me reía, y la mejoría empezó a venir, mi sistema inmunológico estaba elevadísimo en relación a los demás pacientes. Porque la risa tiene ese beneficio, elevar el sistema inmunológico, hacia un sistema de inmunoglobulina que hace que los glóbulos rojos se vuelvan más grandes. Atacan una a una las células cancerígenas, y además de eso, se activa la hormona de la felicidad, y analgésicos naturales que son las serotoninas.

Por tanto, yo no tenía dolor y los demás sí lo tenían. Entonces yo comprobé que con la risa y una respiración perfecta que es la combinación del yoga de la risa hacíamos este equilibrio perfecto, para terminar con la obtención de la sanidad que yo ya había empezado. ¿El resultado? A los 6 meses, ya no tenía más cáncer, y era un cáncer avanzado grado 3C y con 3 metástasis.

Entonces el yoga de la risa ¿en qué consiste?

Combinamos el yoga tradicional pero el pranayana, que es lo que tiene que ver con el manejo de la respiración en el  cuerpo. Normalmente la gente respira, no profundamente usando toda la capacidad pulmonar o torácica, sino solamente usando un cuarto del pulmón; con el yoga pranayana respiramos usando toda la capacidad pulmonar porque respiramos correctamente, y lo habitual es que respiramos y retraemos la barriga, y no es así, es al revés. La respiración tiene que hacer que tu vientre se eleve. Al exhalar retraes el vientre. Y es un ejercicio que se tiene que aprender a hacer.

Claro, porque no estamos habituados a esa nueva forma de respirar…

Exacto. Y por esa respiración equivocada es que solo usamos un cuarto de pulmón. De tal manera que la oxigenación en el cuerpo no es completa. ¿Y qué pasa con una mala oxigenación? somos menos creativos, nos enfermamos con mayor facilidad porque no botamos las toxinas que vienen del medio exterior, además los órganos se envejecen cuando no respiramos bien, y tenemos más tendencia a enfermar, porque la oxigenación hace que el fluido de la sangre sea más rápida.

Entonces, por ejemplo, una cuestión viral, la podemos cambiar con la respiración porque nuestra sangre fluye más rápido y cambia más rápido. Con una buena respiración puedes dormir perfecto sin pastillas.

¿Cómo son los ejercicios de la risa?

Ojo, nosotros no hacemos ni humor ni chiste ni comedia, esto no es el festival del humor, Aquí lo que hacemos es combinar la respiración. Después de cuatro ejercicios de risa, respiramos correctamente. Esos ejercicios de risa se componen con ejercicios sacados de la vida cotidiana. Nosotros nos reímos de lo que nos pasa comúnmente, Por ejemplo, un ejercicio común es este:  tú subes  al ómnibus, de pronto alguien se suelta un gas… y ocurre que la gente, o se separa o voltea para decir, “Yo no fui” (risas).

Entonces, surge una problemática: “Yo no fui”, “Ha sido él” y esto es una cosa graciosa. Hacemos un ejercicio del gas, porque es algo que te puede pasar. En vez de incomodarte, en vez de correrte y decir “yo no fui” ríete del tema, ríete de lo cotidiano. Así son nuestros ejercicios. Cotidianamente, sacamos de la vida un ejercicio de risa y lo hacemos grupalmente. Porque el yoga de la risa se hace grupalmente, porque hay una conexión con el otro ser humano, te permite además empatizar, te permite generar un buen ambiente social. Por ejemplo, si eres  tímido te respaldas en la comunicación social con otro.

¿Cómo describirías  el éxito del yoga de la risa?, ¿en qué radica?

En la sanidad. Sí, el yoga de la risa es una terapia que sana. Por ejemplo, a la gente que sufre de hipertensión, le regula la tensión arterial porque la sangre fluye más rápido entonces te nivela la hipertensión. A los diabéticos les rebaja el nivel de azúcar. A los obesos, de tanto reír bajan de peso. La gente que ríe mucho hace abdominales porque te mueve la parte abdominal y también produce una digestión perfecta, porque se mueven los intestinos. Y esto para la gente que sufre de estreñimiento es un beneficio enorme, respirar una hora al día.

Para la gente que sufre de cáncer, como te dije anteriormente, el beneficio es que eleva el sistema inmunológico, pero además de esto, hace el efecto de la inmunoglobulina, esto consiste en que el glóbulo rojo es de cierto tamaño, pero cuando te ríes se duplica su tamaño, entonces se vuelve como un “pac man” que se irá comiendo las células cancerosas, pues es más grande que ella. ¿Cuánto te ríes? pues, cuanto más te rías más células cancerosas te comerás.  Por esto es un beneficio enorme, porque permite que tu estado de ánimo sea siempre bueno. ¿Sabías que el 90% de personas se muere no por el cáncer, sino por depresión? Porque la sola noticia les genera depresión, miedo, angustia, tristeza, y dejan de luchar por la vida.

Entonces a partir del trabajo que nosotros hacemos, la persona también se encarga de la parte física y hay una mejoría enorme. Y está demostrado físicamente que la risa produce un enorme beneficio fisiológico.

¿Tendrás un caso exitoso que me puedas contar?

Sí, tenía a una muchacha que tenía cáncer al estómago, y tenía una cantidad de malestares, pero lo que más tenía era una rabia interna que no podía con ella. Entonces, le invité al taller y asistió. Y era horrible, porque ella no se integraba a nadie, todo le parecía absurdo, le gritaba al profesor… increíble; pero conforme iba pasando los ejercicios, iba respirando, y fue cambiando, era otro ser humano. Sin embargo su rabia era más que ella, y tanto así, que nos dejó tirados y se fue, la primera vez.

Y la segunda vez me escribió una carta. “No sé que ha pasado allí con el yoga de la risa, pero algo ha hecho en mí y quiero volver.” yo le dije “Genial” porque comprendí que tenía un a rabia interna producto del cáncer. Y volvió. Hoy es una de las seguidoras más fervientes  del yoga de la risa, se llama Mónica Chávez y  en la página web está su testimonio, es una empresaria independiente, a quien le cambió la vida porque le trajo la felicidad, la capacidad de poder afrontar el cáncer, superarlo, pues ya no lo tiene, y hoy somos grandes amigas y ella a donde puede y va, habla de esta terapia.

¿Cuánto dura la terapia de la risa?

Una sesión puede  durante entre 45 minutos y una hora. Una sesión se compone de 5 elementos: primero aprendemos a hacer las palmadas características del yoga de la risa, que tiene unas vocales especiales que son “jojo, jajaja”. Al aplaudir y golpear las 2 palmas estamos preparando al cuerpo para mejorarse, para generar salud, porque las manos están compuestas por cuarenta mil centros nerviosos, entonces al palmear estamos haciendo  un masaje interno al cuerpo a través de las palmas.

Otra cosa que enseñamos es la actitud juguetona, cómo jugar como niños para ponerse en contacto con el otro y poder hacer los ejercicios con más soltura, además en principio bailamos para relajar el cuerpo y además hacemos ejercicios de relajación venidos del yoga para soltar el cuerpo porque  el reír es un ejercicio de tal manera que a los 45 minutos o una hora estás completamente sudado como si hubieras corrido 3 o 4 km.

Entonces preparamos el cuerpo para esa risa, porque a veces no se está preparado y hay gente que ha dejado de reír hace 20 años. Yo tengo gente que llega a mi terapia y ha dejado de reír todo ese tiempo, y viene con una amargura de su vida que no te puedes imaginar.

¿El Yoga de la risa es tan solo para pacientes con enfermedades incurables, como el cáncer?

No, el yoga de la risa  no es solo para pacientes de cáncer, es para gente que ha dejado de reír, que tiene una amargura en su vida que no puede con ella, es para gente estresada, que tiene una depresión profunda, que no quiere caer en enfermedades  sino que quiere seguir viviendo feliz, es para gente que trabaja con otros seres humanos, llámense enfermeros, doctores, psiquiatras, psicólogos, educadores, promotores  sociales, periodistas, gente que tiene contacto con otros seres humanos, porque para hacer un mundo más feliz necesitamos ser todos más felices.

Además el yoga de la risa es una terapia unificadora que permite que el ser humano tenga contacto inmediatamente. Porque si yo empiezo a reír, fíjate, yo en algún momento te voy a contagiar, porque la risa unifica y contagia. Si yo me voy a un parque y comienzo a reírme sola, la gente primero va a decir “Qué le pasa, está loca” pero al seguir haciéndolo, ellos van a esbozar primero, una risa pequeña y luego se van a conectar con la risa y luego van a reír y reír. Qué maravilloso sería el mundo si todos se pudieran conectar con la alegría de reír, pues no habrían tristezas, ni mucho menos enfermedades, porque la enfermedad salta al cuerpo físico en su última parte, pero podrás sanarte, cuando tus cuatro patas estén correctamente puestas y trabajar.

Con todo lo que me relatas, no pude evitar recordar una escena de la película animada Monsters Inc.  en que la niñita que está en el mundo de los monstruos, se ríe tanto, que en toda la cuadra se revientan los focos, porque la risa producía mil veces más energía que la que ellos usaban que era la del miedo.  ¿Allí no habrá, acaso, una metáfora con lo que tú divulgas?

Sí, la risa es contagiosa y es liberadora, sobre todo. Cuando tú te ríes, hay dos tipos de risa, la sonrisa, la segunda es, te ríes normalmente, y luego viene la tercera, la risa explosiva, la risa efusiva, esa risa que genera salud, porque la haces con toda tu potencia, con toda tu pasión, porque esa es la risa que te eleva el sistema inmunológico y va a contagiar al resto.

Esa risa es una risa explosiva, sanadora y liberadora, ¿por qué? porque te hará botar a través de los poros, la sudoración, y el movimiento sanguíneo toda la toxicidad que tienes en el cuerpo.

Me decías, minutos antes de la entrevista,  que manejas dos instituciones…

Dirijo Yoga de la risa Perú, soy la directora de este movimiento que tiene que ver con el cambio de vida de las personas a través de la risa, y dirijo el proyecto Hospital  de la Alegría, que es una ONG peruana que tiene como finalidad construir el primer hospital de energía alternativa y lúdica del mundo. Este es un hospital que va a tener 25 terapias alternativas que tiene que ver con esta sanidad de la que te he hablado. Vamos a trabajar con la parte psico-emocional espiritual de la gente que vaya.

Todos para nosotros son visitantes, no pacientes. Todo aquel que vaya y esté sano nos visitará para una medicina preventiva, para no enfermar. Y todo aquel que esté enfermo visitará pasa sanar. Es un hospital único en el mundo porque ningún hospital tradicional se ha tomado la molestia de trabajar la parte espiritual, psicológica y emocional del paciente. Tú vas a un hospital tradicional y lo primero que harán es ponerte una inyección, te van a dar pastillas  y van a trabajar tu parte física. Pero tú no llegas al hospital a que el médico te abrace, te dé un besito y te pregunte cómo te fue hoy. No, al médico no le interesa tu vida ni lo que le pasa emocionalmente, Craso error, porque te cuento algo: la enfermedad no empieza en el cuerpo físico.

Te pongo un ejemplo de la vida cotidiana: tú tienes tu jefe, una persona que está normalmente tensa. Tú lo ves así y tú también te comienzas a tensionar. Pero a continuación viene tu jefe y te dice, “Mira Carla, quiero este documento para ayer” Y tú le dices, “¿Cómo ayer si ese día ya pasó? Y él te responde “Para ayer, para lo más pronto posible, en media hora en mi escritorio”.

Y tú te dices “Pero cómo para ayer si este documento acaba de llegar no es posible, no puedo con todo esto…” y te empiezas a tensionar. Primero sientes frustración pues no lo esperabas, luego te sientes mal porque te trató mal y te dices “Por qué me trata así si soy buena gente”, después, tu sentimiento de bienestar se ha ido porque te ha generado temor y molestia. Finalmente, ya te empieza a doler la cabeza, fíjate, te pregunto yo: de dónde partió tu malestar. ¿Tuviste primero dolor de cabeza o qué tuviste antes?

Frustración…

Claro, frustración, por tanto, primero se afectó tu emoción y luego te afectó la parte física, esa angustia, tristeza, dolor, miedo de que tienes que entregar en media hora esto, te genera una tensión, tu cuerpo se tensionó, se puso rígido, el nivel muscular se fastidió. Al fastidiarte la cervical, se tensiona los omóplatos, va subiendo y subiendo y se convierte en un dolor de cabeza, por tanto, la emoción se afecta primero antes que lo físico, esto viene después.

Entonces, si los médicos entendieran, como decía el psiquiatra Otto Rank, lo que cura al paciente es el vínculo, no una medicina. El vínculo que tiene con su paciente.

Yo te cuento algo, hace poco murió una amiga, fue al doctor, joven, llena de vida, tenía un dolor al costado. Y el doctor le dijo “Uy, estás mal, estás pésima…. tienes cáncer al páncreas”. Ella le preguntó: “Ah, ya doctor ¿y qué podemos hacer?”. A lo que el médico sentenció: “Contigo, nada, en dos meses te mueres”.

Entonces mi amiga no lo podía creer: “¿Cómo?, ¿qué dice? . Y el doctor inflexible: “Sí, en dos meses te mueres, anda vete a tu casa a morir” y ella “Pero doctor, ¿no puedo ir al INEN , allí están los mejores especialistas, los mejores médicos, dicen que el cáncer de páncreas se cura…” Y el médico “Te he dicho que no, así vayas al INEN, en dos meses te mueres, vete a tu casa a morir”. Y eso fue lo que hizo.

Primera cosa: depresión total, segunda cosa: un sentimiento de angustia, de tristeza,  de dolor,  de desesperación  y frustración por no saber qué hacer, tercero: dejó de comer. Hace 2 días se ha ahorcado.

Qué atroz…..

Mira lo que puede generar una palabra mal dicha, Carla,  y eso es lo que hará el Hospital de la Alegría, combatir con aquello  que la estructura del mundo todavía no sabe que es el amor, generar alegría, generar paz, que es realmente la sanidad que necesitamos. Y no digo que (los médicos) hacen mal porque yo me sané a través también de esta pata curada de la medicina física, pero es que no podemos descuidar lo otro. Y lo que no hagan  ellos lo haremos nosotros, vamos a ser un complemento de la medicina tradicional, necesitamos las manos unidas para poder generar sanidad.

Háblanos de tus proyectos a futuro, además del Hospital

A futuro, es el hospital de 6 pisos que tenga un primer piso de recepción, un segundo que tenga que ver con alimentación, con cafetería y un restaurante escuela para comer saludable, un tercer y cuarto piso de aguas, todo terapia de aguas y un quinto piso de terapias tradicionales chinas japonesas y peruanas que tenga que ver con toda la mística de sanidad interior, una espiritualidad particular porque tenemos a Dios como el mejor  socio.

Obviamente esta es una obra millonaria (8 millones de dólares) , y en un principio cuando escribí el proyecto y estaba enferma, era un proyecto surrealista, y me decía “Quién te va a hacer caso, estas loca Jacqui, el cáncer te está afectando…” (risas) mucha gente también decía eso, y decidí  no oír a nadie,  dialogar con este Dios íntimo el cual yo  conozco  y con quien tengo una relación perfecta y que en el Hospital llamamos “el mejor socio”. Y le dije “Mira, si este hospital es para gloria tuya y para bien de la humanidad, hazlo tú, voy a poner toda mi humanidad, conocimiento y experiencia como relacionista pública, pero tú haz lo tuyo”, y así ha sido, llevamos tres años en la obra y seguimos tratando de llegar a este objetivo.

Actualmente, hay un voluntariado de 3 tipos:1) Voluntarios activos que hacen la organización y se encargan del cumplimiento de objetivos. 2) Otros voluntarios profesionales  que son todos los que quieren donar un poco de su tiempo en su profesión. Si tú eres periodista, sacando una nota, si tú eres arquitecto, haciendo el proyecto, la maqueta, si tú eres la página web ayudando a hacerla cada uno siempre tiene algo que dar, Carla, yo siempre enseño a la gente que no es que no tengas, siempre tienes que dar, tu vida, tu tiempo, mirada, sonrisa, aliento, siempre hay algo que dar, no hay alguien que no pueda dar nada.

3) Y el tercer  tipo de voluntariado que es el socio colaborador que es el que no tiene tiempo para darlo pero tiene dinero par las actividades que necesitamos hacer, como difusión mediante volantes, etc. Ya llevamos casi 1 año con el voluntariado y se une gente de todo tipo, profesionales, estudiantes, amas de casa. Y es como siempre digo, todo ayuda para bien, todos tienen algo que dar y son importantes, sobre todo en este proyecto que recién empieza.

Y el Hospital va a tener una casa paralela que es la Casa de los Ángeles que es una casa de reposo donde la gente irá, a la que se puede entrar, además que forma parte de una ONG que brinda atención social sin distinciones. Y seguimos la filosofía de San Martín de Porres: perro, pericote y gato (risas)… Todos estarán en el mismo lugar sin ninguna diferencia.

Eso te iba a preguntar, sobre las creencias, porque, por ejemplo, estoy viendo al niño Jesús aquí en esta sala, pero de repente alguien que no es cristiano se puede integrar…

Claro que sí, porque tu puedes creer en un dios particular…

¿Y un ateo?

También, porque nadie es, en el fondo, tan ateo, porque tiene siempre algo en quien creer y qué creer. Lo que nos va a unificar en el Hospital de la Alegría es la felicidad por vivir, el valor de la vida, el amor que genera darle un abrazo al otro, decir “Oye qué bien, estoy bien” y eso es lo que recepciona hasta un ateo: el amor es universal y es lo que nos unifica y es lo que será el lenguaje primordial en el Hospital.

Es verdaderamente interesante lo que haces… 

También  quiero decirte que estamos gestando la fase que es la casa piloto Oasis de la Alegría, y es como su nombre lo dice, un pequeño oasis, una pequeña porción del gran hospital, este oasis tendrá 11 terapias alternativas para mostrar  el trabajo del hospital, entonces estamos buscando una casa simple, antigua, esas de 10, 12 habitaciones que podamos estructurar pintar y adaptar para las terapias que vamos a dar. Para eso necesitamos muchas manos, gente  que quiera donar su tiempo, gente que quiera donar cosas para la parte social que hacernos, porque llevamos terapias a niños y ancianos desprotegidos, fiestas que llamamos “Fiesta de la Alegría”, con cajitas de la felicidad que llenamos de golosinas, juguetes. Pero también hacemos difusión, salimos a ferias y damos a conocer el proyecto, ganamos más voluntarios, y así va creciendo la obra, es una forma de hacer realidad el sueño mediante la casa piloto. Como somos una ONG, no tenemos beneficios lucrativos, entonces ningún voluntario recibe un centavo, la directora tampoco; trabajamos por generar  un mundo más feliz, porque nuestro lema es “Un hospital con corazón para hacer un mundo más feliz”.

El que quiera inscribirse como voluntario, ¿qué tiene que hacer?

Puede comenzar haciendo clic a nuestra cuenta de Facebook: http://www.facebook.com/hospitaldelaalegria,  luego, escribirnos a hospitaldelaalegria@yahoo.com.pe. Una vez que hayamos recibido el mensaje, le mandamos la información de los tres voluntariados que hay y lo anotamos en el que desee participar, y trabajamos con los pilares que tenemos de difusión y la parte social, así hasta lograr la casa piloto cuya meta es abrirla a fin de año.

¿Y para quien quiera tratarse o curarse?

Se inscribe del mismo modo y, como todavía no tenemos la casa, yo trabajo personalmente con ellos, tanto con la yoga de la risa, como coach ontológico.

Finalmente lo que te pido es que le mandes un saludo a las lectoras de Mujer Activa y un consejo final a quienes han perdido la fe.

Quiero decirle a todas la mujeres que en algún momento se han sentido derrotadas o frustradas en sus sueños y vejadas en sus pensamientos, porque a veces tenemos ideas y surge alguien que te dice “No, eso es algo grande es imposible alcanzar” y a mi también me ha pasado, porque siempre existe gente negativa, y les diría a las chicas, luchen por tus sueños,  nada es imposible, tápate los oídos y no escuches lo que viene de fuera, sino lo que dice tu corazón y a tu interior. Y quiero cerrar esta entrevista maravillosa que me has hecho, con este consejo para todas quienes te siguen, citando a Confucio: “No importa las veces que te hayas caído, sino las veces que te hayas levantado”, porque de eso va depender tu triunfo, de las veces que te hayas levantado.

Compartir



Acerca del autor

Escrito por Carla Gonzales

Egresada de Literatura en la UNMSM, periodista y correctora de textos y estilo. Actividades: leer, escuchar rock clásico, jazz, blues, proyectos literarios.

2 Comentarios Dejar un comentario ›

  • ELLEN30
    Junio 28, 2012

    Un testimonio de amor por la vida y de generosidad eso es lo que da vida a este hermoso proyecto que busca cambiar el rostro a todos aquellos que afrontan una enfermedad, dandoles esperanza , alegria y sobre todo la posibilidad de obtener salud y bienestar.

    • IrinaM
      Julio 2, 2012

      Ellen30, gracias por comentar!

Escribe un comentario