Damaris: “Siento la responsabilidad de traer al quechua a estos tiempos”

Incursionar en el mundo artístico en el Perú no es sencillo y eso lo sabe perfectamente Damaris Mallma, quien no solo ha logrado un rápido ascenso en el mundo de la música, si no también ha asumido la responsabilidad de masificar la música folclórica con su moderna propuesta. Con un gran talento e impactante personalidad escénica, Damaris se ha propuesto dejar huella en la historia de la música peruana y valgan verdades, lo está logrando.

Damaris, tú naciste en Huancayo ¿Fue muy difícil acostumbrarte a la capital?

No fue difícil porque yo vine de niña, además yo vivía en la entrada de Huancayo, caminando me podía ir al Valle del Mantaro pero también tenía cerca el centro. Estaba rodeada de la naturaleza pero también de la ciudad, por eso aunque sí hubo un cambio, no me afectó tanto. Me mudé a Huachipa, ese fue otro factor que ayudó a que el cambio no fuera tan traumático, además como mi familia es una típica familia andina, nunca dejé de sentir ese calor de hogar.

Comenzaste desde muy pequeña y definitivamente tu mamá ha sido un gran modelo a seguir pero ¿Qué fue lo que te motivó a seguir este camino?

No sé exactamente, ni cómo ni cuándo se dio, siempre sentí que era algo que se iba a dar. Recuerdo que a los catorce años decidí ser músico pero no fue un cambio en mi vida, si no lo entendí como algo que fluyó de manera natural. Desde pequeña mi mamá me subió a los escenarios, a bailar, a hacer la mímica de que estaba tocando, por eso para mi este mundo significaba una manera de vivir y aunque no fue una vida de lujos, yo era consiente que de la música se podía vivir porque mi mamá lo hacía y porque yo crecí contenta y feliz.

Damaris y su madre Saywa

¿Ahora cómo piensas?

Ahora soy más consiente de que es difícil, pero cuando era pequeña el no ser consiente ayudó a que todo fluyera.

¿Cuándo decidiste dedicarte a la música jamás se te ocurrió dedicarte a otro género?

Yo nunca vi a la música como un género, por ejemplo yo la primera canción que compuse fue una balada, pero nunca vi una diferenciación entre géneros, para mi el folklore o las las baladas eran las dos por igual, expresiones de la música. Yo he crecido con música latinoamericana pero prendía la radio y me gustaba Laura Paussini, por eso para mi era normal mezclar todo.

Como tu mamá ya conocía este mundo y sabía lo difícil que era mantenerse ¿Nunca se opuso a tu decisión o siempre has tenido su apoyo?

He tenido su apoyo siempre. Mi mamá se hizo cantante por necesidad, ya que ella me tuvo muy joven, a los 18 años y decidió ser cantante porque es la primera oportunidad que se le presentó, así fue creciendo como artista pero no tuvo la oportunidad de desarrollarse como artista como ella lo hubiese deseado, por ejemplo le hubiera gustado estudiar y por eso al saber que mi había optado por este camino también, se emocionó y sintió que conmigo podría lograr las cosas que ella no había logrado.

Damaris siempre sintió el apoyo de su mamá

Tu propuesta es distinta ¿Cómo así llegaste a este particular ritmo de música??

Yo he crecido escuchando huayno, pero también me gusta el pop. Cuando escribo una canción, busco que me guste a mi y pienso también en lo que me gustaría escuchar a mi y a mi no me gusta escuchar canciones que son todas igual, incluso las baladas que antes me gustaban, ahora me aburren. Me gusta innovar y el folklore está siempre presente porque está dentro de mi .

Con su estilo propio, Damaris de apodera de los escenarios

En tus presentaciones ¿Quién se encarga de las puestas en escena?

Felizmente a veces encuentras a la personas indicadas que son buenos profesionales y lo mejor de todo que te entienden. Cuando a los 15 años comencé en el mundo folklorico, grabando una saya y un tinkus, no sabía cómo vestirme y como yo no había crecido en el campo, no me sentía cómoda con los vestuarios costumbristas, yo sabía el look que quería lucir pero no encontraba como transmitirlo, hasta que conocí a Kiara Macciavelo que es artista plástica y ella entendió lo que yo quería. La encontré antes de Viña, felizmente y ella me ha seguido ayudando, después me uní con otro amigo Toño Vilchez que me ayudó a traducir lo que yo quería en la danza. Hacer un show depende de muchas personas, de la vestuarista, de los músicos, de mi productora y mi mamá, por su puesto.

Damaris deja todo en el escenario

Hablemos del quechua si no es tu lengua materna ¿Por qué cantar en quechua?

No es mi lengua materna, pero en mi casa siempre se habló en quechua. Mi abuelita se quejaba en quechua y yo la entendía perfectamente. Tuve la fortuna de nacer en una familia que conservaba mucho sus costumbres y disfrutó el quechua mucho, leo en quechua, a veces la inspiración me nace de la fonética de una palabra en quechua que luego mi mamá me ayuda a traducir. Además siento una responsabilidad como peruana traer al quechua a los tiempos de ahora y lo seguiré haciendo.

A Damaris le gusta mezclar el folklore con ritmos actuales

¿Tomas con mucha responsabilidad las letras de tus canciones?

Sí, antes no, sé que es importante lo que digo por más que solo estés cantando una canción, estás mandado un mensaje y tu cuerpo lo escucha. Sé lo importante que es la palabra

¿En qué momento te diste cuenta que era eso lo que querías?

Todo comenzó después de conocer a una gran maestra Pilar Nuñez, ella me enseñó que si el publico está invirtiendo sus 4 minutos y su dinero en mi, por eso mi tarea era entregarles lo mejor de mi. Recuerdo que me dijo “Cuando cantes, cántale a Dios” y en ese momento me fue cambiando el chip y ahí me di cuenta que era importante que si vas a transmitir un mensaje tienes que ser consciente que puedes transformar la vida de alguien para bien o para mal.

Damaris ha decidido cantar el quechua

¿Cómo fue la experiencia de Viña del mar?

Cuando estaba cursando el último año del TUC, me informaron que mi canción había sido seleccionada para Viña y decidí concentrarme únicamente en ofrecer una buena presentación, no pensé en ganar, solo quería sentirme satisfecha con mi trabajo. Decidí asumir este reto con mucha responsabilidad para que al terminar la presentación, sienta que lo di todo y lo disfruté.

¿Qué tal la recepción del público?

Bien, creo que es un público que sabe apreciar algo bueno, pero es tu labor convencerlo con algo distinto, algo que capte su atención

¿Te acompañó tu mamá?

No, en ese momento lo decidí así, quería asumir este reto sola. No quise tener a nadie que me engría, muchas veces he sentido que cuando uno está sola, sacas lo mejor de ti.

Damaris en Viña del mar

¿Siempre estás en busca de la perfección?

Tengo mucha tendencia al control pero es algo que estoy aprendiendo a soltar porque ya tengo a las personas adecuadas en mi equipo.

Además del canto, también tienes experiencia en la conducción ¿Cuál dirías tú que es el objetivo principal de Miski Takiy?

Para mi es importante que exista un programa como este, conmigo o sin mi. Antes no existía un programa en donde se apueste por algo bueno sin que necesariamente ya sea famoso. Hay bandas muy buenas que necesitan el apoyo y que en señal abierta no puedes poner, por el tema del rating, ya que tienes que cumplir con ciertos patrones.

Sywa y Damaris conducen juntas el programa Miski Takiy

¿Cuán bueno puede ser la exposición mediática para el artista?

Yo he optado por una carrera pública, por ende debo asumir lo que conlleva, definitivamente hay que saber llevarla con responsabilidad, no me gustaría que invadan mi vida privada pero son las reglas del juego.

¿Cómo te imaginas de acá a diez años?

Me imagino cantando y con los recursos económicos para realizar una gran producción. Me veo viajando, cantando en escenarios internacionales, llevar mi música a otros países.

En sus presentaciones no solo canta, si no también baila

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Ahora estoy grabando un disco que me tomó varios años, es un poco más arriesgado, pero seguí adelante no más, sin tener miedo, porque es lo que yo quiero hacer en estos momentos y hasta ahora me funcionado bien.

Por último, me gustaría terminar esta entrevista afirmando que conocí a una gran persona, no solo a una gran interprete, músico y profesional, si no a una gran mujer, preocupada por rescatar la cultura de la que descendemos, y no es tarea fácil la que se ha propuesto, pero por su carácter y su fuerza, no me cabe duda que lo logrará, si es que ya no lo ha logrado. El tiempo será tu mejor aliado, Damaris.

Imágenes: Perufolklorico, Damaris.com

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