Carolina Tola: “He llegado a este mundo glamoroso casi sin pensarlo”

Su sueño se hizo realidad. El 13 de octubre la diseñadora peruana Carolina Tola presentó en una pasarela de lujo su primera colección con el nombre de “Mannequin”. Nada menos que Maju Mantilla, Claudia Ortiz de Zevallos, Giuliana Zevallos, Claudia Oliveira, entre otras reconocidas modelos, fueron las primeras en mostrarnos unos vestidos que nos quitaron el aliento por su romanticismo, belleza y elegancia.

Carolina se tomó unos minutos justo antes del desfile para contarnos todo lo que ha significado su camino y cómo se siente en este momento de tu vida. Lo que te puedo contar es que me contagió su emoción y las ganas de seguir soñando… porque los sueños sí pueden hacerse realidad.

Cuéntame qué significa para ti este día.
Creo que es uno de esos sueños que he tenido en la vida, de los grandes. Nunca imaginé lograrlo de esta manera, tan bien hecho, tan lleno de gente experta a mi alrededor que me ha brindado todo su apoyo. Empecé poquito a poco haciendo carteras. Después de unos años hice una serie como de 700 carteras y hace como dos años me puse a dibujar, a diseñar vestidos.

Me dije a mí misma que me salía bien. Lo hacía más que nada para amigos que se iban pasando la voz y empecé con una máquina, con otra más, y ahora tengo un atelier muy bonito.

Lo tomaste mucho más en serio…
Exacto. Comencé con dos costureras, de ahí una fue trayendo a alguien más porque no nos dabamos abasto y así, este año, en junio me dije: ya estoy lista para lanzarme, para que la gente me conozca. Humildemente espero que les guste mi trabajo, algo que he hecho con mucho esfuerzo y amor.

¿Cómo describes esta colección?
Es una inspiración de los años en que nació mi madre, entre los años 40 y 50. He tratado de trasladar la moda de esa época a ésta. Me he inspirado mucho en Sophia Loren que me me parece un icono de la elegancia y el glamour…

Mi madre era italiana y Sophia ha vivido muy de la mano conmigo. Me encanta toda la riqueza que tiene como mujer, era como “yo quiero ser así”. Entonces a esta colección la describo como el logro más fuerte que hasta el día de hoy he tenido en cuanto a realización personal y a trasladar lo que yo tengo acá adentro.

Me sorprendes… siento que llegaste al mundo de la moda un poco de casualidad…
De repente… De hecho toda la vida me ha encantado el fashion. Hace años tuve una tienda en el Centro Comercial Caminos del Inca y viajaba mucho a Chile y a Brasil trayendo telas. Luego la cerré porque el mercado se saturó.

Ejercí lo que había estudiado… administración de empresas con una especialidad en marketing. Además estudié dos años de diseño, porque me fascinaba pero a mis padres no les gustaba. Ellos querían una profesional de otra carrera. He llegado a este mundo glamoroso casi sin pensarlo. Ahora quiero marcar la diferencia entre lo que hay y lo que he podido plasmar.

¿Cómo se da esa diferencia?, ¿en qué te caracterizas?
En mis texturas, en los vuelos y arrastres de los vestidos, en los cierres que son todos de metal, en las flores y lazos que tengo por todas partes. Sobre todo creo que en estos vuelos alucinantes, cuando se abren es como si estuvieras volando, como que te elevas en el vestido. No sabes… es un poco la característica de lo que yo soy, me encanta el glamour y la elegancia.

Amo lo elegante, no me gusta lo grotesco, tengo mucho escote pero de una manera fina. Soñé algun día hacer un desfile y abrirlo con La vie en rose, la canción que estás escuchando en este momento. Cuando hace algunos años pensaban en hacer algo lindo, deseaba que Maju Mantilla desfilara y es ella quien abre mi desfile.

¡Qué emoción! Son muchos sueños juntos…
De verdad que sí, son muchas cosas que se entrelazan, que he soñado con los ojos abiertos. Todo lo que he alucinado y he trasladado a este mundo, a este espacio en el que veo plasmado lo que soy yo y lo que me fascina.

Yo creo que la moda, como todo arte, dice siempre mucho. ¿Qué le dicen tus vestidos a la mujer?
Le hablan de la sensualidad a gritos, de la femineidad y de la elegancia, básicamente esos tres componentes. En mi estilo soy sensual pero no me gusta a lo grotesco sino una sensualidad que tan solo se respira y que no tienes que hacer mucho para que sea sugestiva.

He trabajado con cosas antiguas también, con las crinolinas que se usaban antiguamente. Las trabajé hasta que logré lo que deseaba, que sea perfecta para que le dé al vestido la caída que debe. Cuando veas los vestidos notarás que son una especie de retro traídos al presente.

Cuéntame un poco de ti…más allá de la moda.
Soy palomilla, me encanta reirme todo el tiempo. Adoro a mis dos hijos varones, son muy buenos chicos.

¿Qué te dijeron de todo esto?
Uno de ellos estaba super temeroso. Me decía: “Mamá, ¿estás segura que va a salir bien?” y el otro me decía: “Mamá, eres lo máximo”. Mi novio también me ha apoyado mucho, creo que sin él este proyecto no hubiera resultado tan bonito.

Entonces, necesitas del amor en tu vida.
Me encanta estar rodeada de gente a la que quiero y que me quiera pero de una manera buena y bonita. No me interesa el amor por las puras, me interesa algo que sea sensible de verdad. Me considero una persona simple, también me encantan mis espacios conmigo misma, pero creo que soy una persona que ama de una manera bonita. No soy cursi, no creo mucho en la felicidad pero sí en los momentos de felicidad como éste.

Tienes tu lado bastante práctico.
Sí, y eso me encanta de mí, esa practicidad para salir de las cosas y no quedarme atracada. Siempre hay algo adelante, no me quedo en cosas que suceden y que pueden haberme golpeado. Por otro lado soy una buena persona, por lo menos lo intento con todos lo que me rodean. Aprecio mucho el trabajo de las personas, en este caso de la gente que está conmigo trabajando, son manos maravillosas.

¿De cuántas personas es tu equipo?
Trece personas. Tres que han estado apoyándome en esta etapa y 10 permanentes. No hubiera podido plasmar lo que vas a ver hoy día sino hubiera sido porque ellas me captan y me perciben.

Mi asistente me lee totalmente. Yo le hago los dibujos y ella me dice exactamente lo que quiero. Veo su molde, luego veo el tocuyo porque lo trabajo ahí antes de cortar las telas, y es una cosa de locos. Es una chica sumamente noble y habilidosa y tengo la suerte de que esté a mi lado. Todas mis chicas son palomillas pero amorosas (risas).

¿Qué se viene para ti?
Hay una expectativa muy grande, todo el mundo me lo dice. Yo espero una retribución a la aceptación de mi trabajo, que a la gente le guste. No sé qué se viene, te soy sincera, estoy como expectante. Mi novio me dice qué va a pasar al día siguiente y la verdad es que no le he pensado todavía. Estoy aquí, quiero disfrutarlo a morir, quiero que termine y sentir que lo logré, que logré este paso que importante y que ha sido todo un reto.

Hemos hablado mucho de lo que son los sueños y que éste se hizo realidad.
Que puede sonar cursi, pero éste es uno y es verdad.

A veces vivimos un poco como si fuera una película…
Exacto, te encuentras en un lugar y te preguntas cómo llegué acá realmente. Después de haberme proyectado, después de cada paso. Yo nunca me imaginé poder llegar a esto, al día de hoy. Creo que soy una persona afortunada.

¿Qué le dices a las lectoras de mujeractiva.com que tienen el gran sueño de entrar en la moda también?
Que le tienen que meter muchas ganas y fuerza. Para mí, el trabajo tiene que ser pasión. Si tú no sientes profundamente lo que haces, no lo hagas. Si vas a trabajar porque quieres comercializar tus productos, no creo que te salga tan bien. Creo que tienes que meterle mucha dedicación y una gran pasión… sino, no la haces.

Pero tú has podido equilibrar tu vida… es decir, eres madre, profesional, tienes novio.
Te cuento… yo mi taller lo tengo en mi departamento, o sea es un loquero. El segundo de mis hijos me pregunta cuándo se va a terminar eso. Y yo no me inmuto, simplemente digo: “Tú calma. De hecho se va a terminar, no lo he logrado aún porque no he encontrado un lugar adecuado pero he empezado ahí, tengo a todo el mundo encima mío.

Gracias a Dios, mi casa no es muy chica, tampoco es muy grande. la convivencia es entre mis mis costureras, los racks con vestido por todos lados, las máquinas y van invadiendo. Empezaron en un rincón pequeño y cada vez más. Pero sí es verdad, es una mezcla de muchas cosas, que he logrado combinarlas todas de una buena manera.

Y te sientes bien con tu día a día.

Sí, me siento afortunada. En verdad que yo doy gracias siempre, doy gracias por haberlo logrado, llegar a este momento. Yo nunca me imaginé estar conversando con alguien, que me hagan una entrevista a mí… jamás. Cuando me dijeron yo dije sí, pero me parecía rarísimo y ahora me siento natural conversando y contándotelo.

Imágenes: 3puntos

Compartir



Escribe un comentario