Andrea Llosa: “Siempre me gustó lo social, lo urbano, lo marginal”

Sin duda, a sus 37 años, es una de las periodistas más destacadas de la televisión peruana. Con varios años en la pantalla chica, Andrea ha recorrido desde los lugares más refinados hasta los más sórdidos y oscuros rincones en busca de la noticia. Su carácter atrevido, fresco e indómito hace que, para ella, los reportajes más peligrosos y difíciles sean un reto en su carrera. Sobre este y otros temas, conversamos con ella.

¿Como así nació tu interés por el periodismo?
En realidad lo que siempre me gustó fue escribir. Cuando era niña, escribía poemas. Una vez que salí del colegio tenía claro que no quería estudiar una carrera larga.

¿Fuiste una alumna destacada?

La verdad es que siempre fui una pésima alumna, no me gustaba estudiar y en lo único que me iba bien era en Lenguaje y deporte, porque ni en conducta. Solo pasaba el año porque tenía que hacerlo.

Entonces saliste del colegio y , ¿qué elegiste estudiar?
Estudié de todo: Marketing, Turismo, fui hostess en Aeroperú (sólo 8 meses), estudié educación inicial pero, al final, no acabé ninguna de las carreras, hasta que mi papá me dijo: “Decide de una vez qué vas a estudiar porque es lo último que te pago”.

Y así fue que te decidiste por ser periodista….
Claro, para entonces yo sabía que lo único que me encantaba era escribir, así que entré a la escuela de periodismo, y como ya estaba un poco mayor, no me podía dar el lujo de practicar en los últimos años. Así qué practiqué desde el primer ciclo, primero en la revista Caretas y después en el diario Ojo (en el suplemento dominical), y al año me contrataron sin haber terminado.

Habiendo empezado con el periodismo escrito, ¿cómo llegaste a la TV?
Me llamó una amiga que trabajaba en Panorama (programa dominical de Panamericana Televisión); quería un dato que yo tenía y me dijo: “Andrea, acá necesitan reporteras, ¿quieres probar?” y así llegué a Panamericana.

¿Te sedujo de inmediato la idea de estar en la TV?
Fíjate que juré no hacer tele nunca, porque no me gustaba, y mira, acá estoy, 10 años después. Ahora me encanta.

Eres una de las periodistas que destacan pues abordas los temas más marginales e intrépidos: las pandillas en Lima, las favelas de Río, los maras de El Salvador ¿cómo así te inclinaste por ello?
Siempre me gustó lo social, lo urbano, lo marginal. La verdad no sé por qué, pero me incliné hacia eso, me imagino que por mi personalidad. Una de las primeras notas que hice fue la vida de una prostituta pero desde adentro, y la adrenalina que sentí al vivirlo todo desde ese enfoque me atrajo.

En esa nota me pasó de todo, casi me linchan, me ofrecieron trabajar en la Suites de Barranco, me metieron la mano, etc. Eso era realmente hacer calle. Después me metí a casi todos los barrios marginales. Es lo que me atrae, me fascina estar ahí, ese feeling por encontrar lo que ni yo sé qué hay, a donde la gente tiene miedo de entrar

Recuerdo que has hecho algunas (o varias) notas embarazada, cuéntanos sobre eso.
Muchas mujeres creen que estar embarazada es estar enferma, nunca me dio miedo ingresar embarazada a los barrios picantes, al contrario, mi barriga me ayudaba a conseguir las entrevistas.

¿Y qué experiencia es la que más recuerdas de esa etapa?

Con mi primer hijo me encañonaron mientras tenía 7 meses de embarazo pero tuve suerte pues el asaltante no me hizo nada porque estaba embarazada, incluso me tranquilizó mientras que a mi camarógrafo y a mi entrevistado les robaron billeteras y cámara. Algunos delincuentes tienen códigos, dentro de todo.

¿Cual de tus reportajes te impactó más y por qué?
Muchos, pero la Mara Salvatrucha en El Salvador fue uno de los que más me impactó. Es la pandilla más grande y más salvaje del mundo, la integran más de 100 mil personas y está muy bien organizada, después de esa nota, nunca más volví a entrar a un barrio marginal, me parecían notas menores.

También me conmovió una nota que hice en el alto de la Paz, Bolivia sobre prostitutas porque eran mujeres recatadas, humanas, buenas madres y tímidas sexualmente hablando, para tener sexo sólo se levantaban las polleras. Las conocí de día y de noche, y cobraban 5 soles por cliente. También los casos de las disputas por la tenencia: las madres peleándose con sus hijas, el odio entre padres cuando se pelean por un hijo…

Son historias durísimas…
Claro, hay historias que de hecho superan la ficción. Ahora como mamá, no entiendo cómo puedes hacerle tanto daño a la persona que más amas, un hijo, todo por vengarte del esposo, y viceversa.

Además de tu labor como periodista, incursionaste en el mundo de la joyería
Así es, formé, junto a mi amiga Cristina Pita, “Arrebato”, una marca que ofrecía joyas en vidrio y plata; pero dejé de diseñarlas porque no tenía tiempo para mis hijos.

¿Como combinas tu labor de reportera con ser mamá
?
Es complicado porque por ejemplo mis días libres son los lunes, a veces llego muy tarde, viajo, etc. No tengo feriados como cualquier persona normal, sin embargo cada vez que podemos, por lo menos dos veces al mes, mi esposo, mis dos hijos y yo nos vamos fuera de Lima. Los chicos faltan el lunes a clases, las profesoras lo saben y no hay rollo con ese tema.

Háblanos sobre tus hijos

Cristóbal (5 años) es tranquilo, bueno como su papá y relajado; y Juanteo (3 años) es terrible, hablador, de hecho se parece a mí. Ambos se adoran y tienen una relación extraordinaria, se llevan dos años. Rafaella, es hija de mi esposo, tiene 7 años, y también tienen una buena relación con ella.

¿Qué actividades realizan en su tiempo libre?
El tiempo libre lo ocupamos en ir al teatro, al cine y en estar en la casa tirados viendo tele. Adoro tener hijos hombres, es lo máximo porque en mi familia, nosotras somos cuatro hermanas mujeres, así que, feliz.

Notamos que sales siempre a la moda en cada uno de tus reportajes, ¿cuáles son tus referentes para vestirte o tu estilo de vestir?
Me encanta la ropa, soy compradora compulsiva y como trabajo en televisión, obviamente tengo que vestirme bien. No tengo referentes, pero siento que ahora me preocupo más por mi imagen, sí leo revistas frivolonas (debo confesarlo) donde se tratan temas de moda, pero también leo libros. Tengo mi lado chica, aunque aparente ser ruda y “achorada” (atrevida, ruda), lo cual también soy, pero qué le hacemos, soy mujer. Eso sí, odio el rosado.

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Acerca del autor

Escrito por Carla Gonzales

Egresada de Literatura en la UNMSM, periodista y correctora de textos y estilo. Actividades: leer, escuchar rock clásico, jazz, blues, proyectos literarios.

3 Comentarios Dejar un comentario ›

  • Morena2
    Mayo 30, 2011

    Lo único que no me cuadra es el comentario culposo final, como si leer “revistas frivolonas”, “ser mujer” o gustarte el rosado fuera malo ¿? O de repente no entendí el sentido real de la frase.

  • hilda10
    Mayo 30, 2011

    Los reportages que vi de de andrea son muy audaces,la felicito;pero q siempre se cuide.

  • Slash3410
    Junio 9, 2011

    porfavor alguien tiene el reportaje de los amra salvatruchas porfavor cuelgenlo en youtube me encanta lsor eportajes de la LLosa

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